XXXIV Congreso de Comunicación y Salud
20-21-22 de Marzo de 2025
En el servicio de urgencias de Atención Primaria, en una localidad costera que ha recibido migrantes en pateras.
Se atiende a un niño de 4 años acompañado por su madre. La madre acude por fiebre alta persistente y vómitos desde hace 48 horas. Ambos llegaron recientemente en una embarcación y presentan barrera idiomática al hablar un dialecto del árabe. Este caso multidisciplinar involucró a médico, enfermera, trabajador social e intérprete.
Enfoque individual
El niño se encuentra somnoliento, con signos de deshidratación moderada (fiebre 39,2 °C, taquicardia y mucosas secas). A través de gestos y un traductor en línea, se recoge la información necesaria para la evaluación inicial. La exploración física revela ausencia de signos de irritación peritoneal o respiratorios, mientras que las pruebas complementarias muestran leucocitosis, PCR elevada y análisis de orina positivo para leucocitos y nitritos, compatibles con una infección urinaria.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Fiebre y vómitos en un niño con deshidratación secundaria a infección urinaria.
Tratamiento y planes de actuación
El niño fue tratado con hidratación intravenosa, antipiréticos y antibióticos empíricos (amoxicilina-ácido clavulánico). La intervención incluyó un esfuerzo importante de comunicación terapéutica, explicando el plan de tratamiento con apoyo de dibujos y un intérprete. Además, se derivó a la madre al trabajador social para facilitar recursos básicos y apoyo emocional, ya que la familia vivía en un albergue temporal con condiciones precarias.
Evolución
El niño mostró una rápida mejoría tras 24 horas, con resolución de la fiebre y los vómitos. En la revisión posterior, estaba más activo, y la madre agradeció las explicaciones recibidas, destacando la importancia del acompañamiento.