XXXIV Congreso de Comunicación y Salud
20-21-22 de Marzo de 2025
El estudio tiene como objetivo evaluar la efectividad de un programa grupal de inmersiones guiadas en la naturaleza en pacientes con ansiedad, depresión o estrés, con el fin de disminuir los síntomas de manera sostenida a lo largo de seis meses. Además, se busca valorar el impacto de la interacción con la naturaleza en la mejora de la salud mental.
Se trata de un ensayo clínico aleatorizado, longitudinal y experimental, con un grupo control. El estudio se realiza en el contexto de la Atención Primaria. La muestra está compuesta por adultos con diagnóstico de ansiedad, depresión o estrés, seleccionados de una comarca, que consienten participar en el estudio firmando un consentimiento informado. El número de sujetos necesarios es de 166, y los participantes se asignan mediante aleatorización consecutiva a un grupo intervención o control.
La evaluación de la efectividad se mide mediante la escala de depresión, ansiedad y estrés DASS-21, que se aplica a los pacientes al inicio, a las ocho semanas y a los seis meses.
El grupo de intervención realiza actividades guiadas en entornos naturales periurbanos, donde se enfocan en ejercicios de apertura sensorial e introspección con el fin de fomentar la comunicación con la naturaleza y consigo mismos. Los resultados se comparan con el grupo control, que no recibe la intervención.
Las entrevistas y evaluaciones se realizan en los ambulatorios de la comarca.
El análisis estadístico se realiza utilizando el programa R, con pruebas como la de Fisher, Chi2 y Wilcoxon. El objetivo principal de la intervención es una mejora significativa de al menos tres puntos en la puntuación de uno de los parámetros de la escala DASS-21, lo que indicaría una reducción significativa en el sufrimiento emocional de los pacientes del grupo intervención.
En cuanto a las variables independientes y covariables, se estudian factores como el tipo de intervención (sí/no), el nivel de bienestar emocional, apoyo social, antecedentes médicos, actividad física, entre otros. También se analizan otras variables demográficas, como la edad, el sexo, el estado civil y el nivel educativo.
Las limitaciones del estudio incluyen el muestreo consecutivo, lo que podría disminuir la validez externa, la dificultad para reclutar pacientes en áreas rurales o alejadas, y las variaciones climáticas que pueden afectar la intervención al aire libre. Además, se reconoce que el estudio no incluirá a pacientes menores de 30 años con estas patologías.
Los hallazgos podrían aplicarse a poblaciones similares con acceso a espacios naturales cercanos.
Este enfoque innovador en la comunicación con la naturaleza podría ofrecer una alternativa eficaz en el manejo de trastornos mentales comunes, sin efectos secundarios, alineándose con las recomendaciones de la OMS para la integración de espacios naturales en el cuidado de los problemas cotidianos.
El estudio podría influir en políticas urbanísticas y de cuidado de la salud.
El estudio ha sido aprobado por el Comité Ético de Investigación en Atención Primaria Jordi Gol (IDIAPJGol) 4R23/501 y se realiza conforme a las buenas prácticas clínicas y la Declaración de Helsinki.
Los investigadores del proyecto somos profesionales que trabajamos en la sanidad pública de forma multidisciplinar. Así como los profesionals que reclutan a los pacientes.