XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Enfoque individual
Antecedentes: hernia de hiato y tiroiditis de Hashimoto. Niega tóxicos.
En consulta está afebril, objetivándose adenopatía axilar derecha móvil, dolorosa, no adherida ni pétrea, sin adenopatías en otros territorios. Analítica con hemograma sin alteraciones y PCR 9,7 mg/L (posteriormente 81 mg/L). Serologías para VIH y toxoplasma negativas; Epstein-Barr y citomegalovirus compatibles con infección pasada.
La ecografía muestra múltiples adenopatías derechas, la mayor de 24 × 19 mm. Ante sospecha de proceso linfoproliferativo se deriva a Medicina Interna. La TC toracoabdominopélvica muestra adenopatía axilar derecha heterogénea de 3 × 2,6 cm, con componente sólido y quístico-necrótico, sin otras adenopatías significativas.
Enfoque familiar y comunitario
La paciente trabaja en una clínica veterinaria. Durante la anamnesis se identifica un arañazo de gato ocurrido dos meses antes, orientando el diagnóstico diferencial hacia enfermedad por arañazo de gato.Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Ante la persistencia y crecimiento de la adenopatía, el incremento de reactantes y el componente quístico-necrótico, se plantean linfadenitis infecciosa, enfermedad por arañazo de gato, adenopatía reactiva y enfermedad linfoproliferativa.
La serología es positiva para IgM e IgG de Bartonella henselae. La biopsia muestra proceso inflamatorio agudo abscesificado. Se establece el diagnóstico de enfermedad por arañazo de gato apoyado por la exposición y la serología.
Tratamiento y planes de actuación
Se inicia tratamiento con levofloxacino, posteriormente sustituido por azitromicina 500 mg cada 24 horas durante cinco días. Se pauta AINE para el dolor.Evolución
Presenta mejoría progresiva del dolor axilar y del estado general.La evaluación de una adenopatía localizada requiere integrar la evolución clínica, la exploración física, las pruebas complementarias y una anamnesis epidemiológica dirigida.
En este caso, la actividad laboral en una clínica veterinaria permitió identificar un antecedente de arañazo de gato que resultó determinante para orientar el diagnóstico diferencial. La serología, en conjunto con la clínica y la exposición epidemiológica, apoyó el diagnóstico.
El caso pone de manifiesto el papel del médico de familia en el manejo de la incertidumbre diagnóstica, la identificación de exposiciones epidemiológicas relevantes, la selección escalonada de pruebas complementarias y el seguimiento longitudinal del paciente.