XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Enfoque individual
Varón de 58 años, con antecedentes de hipertensión arterial, hiperplasia prostática benigna y agorafobia con ataques de pánico, sin antecedentes familiares de angioedema. Desde 2024 presenta episodios recurrentes de angioedema, inicialmente labial y posteriormente con afectación malar y lingual, de hasta 48 horas de duración. No asociaba urticaria, disnea, disfagia ni síntomas gastrointestinales, aunque ocasionalmente refería rubefacción cervical. No se identificó relación con alimentos ni con la introducción de nuevos fármacos. El tratamiento con valsartán se inició posteriormente al comienzo de los episodios.
Tras varias consultas en Urgencias fue valorado por Alergología. El estudio mostró C1-inhibidor (C1-INH) 35,2 mg/dL, actividad funcional del C1-INH 112 %, C3 147,1 mg/dL y C4 35,9 mg/dL. Las inmunoglobulinas no presentaron alteraciones relevantes (IgE total 94,7 UI/mL), las pruebas cutáneas (prick test) fueron negativas; el hemograma, las funciones hepática y tiroidea fueron normales. Se consideró un angioedema recurrente de probable mecanismo histaminérgico.
Enfoque familiar y comunitario
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Angioedema recurrente sin habones, de probable mecanismo histaminérgico.
Tratamiento y planes de actuación
Desde Atención Primaria se revisó el tratamiento farmacológico y se sustituyó valsartán por nebivolol, sin establecerse relación temporal concluyente con las recurrencias. Se pautó bilastina y posteriormente cetirizina, con respuesta inicialmente incierta. Ante la persistencia de episodios se añadió montelukast, cuya retirada fue posteriormente recomendada por Alergología. El paciente refería recurrencias tras suspender el tratamiento.
Evolución
Actualmente permanece asintomático desde hace seis meses con cetirizina diaria y montelukast cada 72 horas.El angioedema recurrente sin habones requiere diferenciar mecanismos mastocitarios, bradicinérgicos y de etiología desconocida. La anamnesis dirigida, los antecedentes familiares, la revisión farmacológica y la determinación de C4, concentración y función del C1-INH orientan el diagnóstico y la derivación. En ausencia de biomarcadores específicos, la longitudinalidad de Atención Primaria permite documentar recurrencias, exposiciones y respuesta terapéutica, aportando información relevante para caracterizar el fenotipo y reevaluar el diagnóstico.