XXXIX Congreso de la semFYC - Málaga
del 9 al 11 de mayo de 2019
La cirugía menor y la crioterapia forma parte de la actividad habitual de Atención Primaria, pero debido a la presión asistencial, existe una limitación importante para su realización.
La creación de una consulta específica, con agenda propia, puede ser un recurso con múltiples beneficios: disminución demora asistencial, aumento de capacidad resolutiva, actividad docente, satisfacción paciente.
En 2016 se crea la unidad, formada por un médico de família y los residentes de 4º año. La actividad en los dos primeros años fue de 2016: 254 intervenciones y en 2017: 305. Se han tratatado hasta 26 diferentes patologías y /o lesiones diferente, siendo las más frecuentes verrugas 22,5 %, quiste epidérmico 18,6 % y queratosis seborreica 16,1 %. Las técnicas aplicadas por orden de frecuencia son crioterapia, electrobisturí, escisión fusiforme y curetaje.
Las complicaciones observadas 12,2% no difiere de lo observado en otros niveles asistenciales, siendo sólo un 2,1 % infección de la herida quirúrgica.
En la elección del centro por parte de los residentes de familía, se acredita que la unidad es uno de los activos más decisorios
El 30% de los pacientes son intervenidos antes de 15 días desde derivación, otro 30 % entre 15 a 30 días, un 36 % entre 1 a 2 meses y sólo un 7% más de dos meses. Cuando la demora del centro especializado de referencia son de 64 días.
Se acredita disminución de las derivaciones a especializada respecto a centros de Atención Primaria del entorno.
Los beneficios de la cirugía menor y la crioterapia son variados; a nivel asistencial, económico y docente.
Con el personal y los recursos actuales es posible que la mayoría de centros de Atención Primaria puedan disponer de una unidad de cirugía menor y crioterapia.