XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Atención Primaria.
Edema región facial.
Enfoque individual
Hombre de 36 años, con antecedente de abuso sexual en la infancia. Relaciones sexuales con hombres y chemsex; consumidor de cannabis, metanfetamina, GHB, ketamina, mefedrona y cocaína, con antecedente de psicosis por tóxicos. Múltiples infecciones de transmisión sexual, y diagnóstico de VIH estadio A2. Los días previos refiere abuso sexual con sumisión química, y deformidad por sospecha inyección en región maxilar derecha de alguna sustancia tipo polímero. Exploración física anodina salvo pequeña adenopatía laterocervical de 1 cm y características inflamatorias, que se confirma en ecografía. Se realiza punción aspiración con aguja fina con presencia de tejido linfoide reactivo. Analítica sin alteraciones de interés. Ante la persistencia de la clínica es derivado a Cirugía Maxilofacial que solicita un TAC facial sin hallazgos. Es remitido a Dermatología para valorar biopsia que se desestima, y Otorrinolaringología con fibroscopia en la que se describe una mucositis leve relacionada con el consumo de tóxicos. Acude a un cirujano plástico que realiza un nuevo TAC con contraste con signos de leve engrosamiento mucoso de senos y celdillas etmoidales. Ante la sintomatología persistente se ofrece tratamiento de rinitis y sinusitis, que el paciente rechaza.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Dada la posible dismorfofobia es derivado a Psiquiatría diagnosticándose de un trastorno afectivo ansioso-depresivo, trastorno psicótico, consumo problemático de tóxicos, trauma, y rasgos de límites de personalidad.
Tratamiento y planes de actuación
Se pauta tratamiento con Sertralina, Aripiprazol y Clonazepam, y psicoterapia.
Evolución
Mejoría parcial de la sintomatología.El trastorno dismórfico corporal es un trastorno mental específico del espectro obsesivo-compulsivo. Algunas personas que practican chemsex pueden presentarlo, especialmente si existen preocupaciones intensas por la imagen corporal. Es importante sospecharlo desde Atención Primaria para evitar derivaciones innecesarias a otros servicios y pruebas diagnósticas injustificadas que pueden resultar iatrogénicas, costosas, y retrasar el inicio del tratamiento.