5, 6 y 7 de febrero de 2026
Enfoque individual
Paciente hombre de 52 años de Venezuela, exfumador de 2 paquetes/día, adenocarcinoma urotelial (pT2N0) en 2022 tratado con cistectomía parcial y quimioradioterapia por recidiva posterior precoz, actualmente libre de enfermedad.
En agosto de 2025 consulta en Atención Primaria (AP) por dolor intermitente en hipogastrio de 4 meses de evolución. Niega fiebre, diaforesis o pérdida de peso.
En la exploración abdominal se palpa nódulo doloroso, de 2 cm, adherido a la pared en músculo recto anterior izquierdo, sin cambios con maniobras de Valsalva. No adenopatías inguinales, ni en otras localizaciones. Resto de la exploración física sin hallazgos de interés. Se realiza una ecografía clínica para mejor caracterización de la lesión.
Hallazgos ecográficos
Lesión nodular, de 24 x 13 mm, hipoecogénica con puntos hiperecogénicos internos, márgenes mal definidos, vascularizada, a nivel de musculatura de recto anterior izquierdo sin contactar con cavidad abdominal. Vejiga, no valorable, sin hallazgos de interés.
Pruebas complementarias
Se consultó con Urología, quienes recomiendan completar estudio por circuito habitual por encontrarse libre de recidiva. Desde Radiodiagnóstico se realiza nueva ecografía y sugieren realizar resonancia magnética (RM) ante la posibilidad de lesión intraabdominal herniada, y plantear posible biopsia en función de los resultados.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, concordancia con el hospital (en su caso)
Dos meses después, la RM confirma lesión indeterminada nodular de 30 x 18 x 45 mm e intensa captación de contraste, compatible con tumor desmoide o hemangioma, aunque sin poder descartar una metástasis por antecedentes.
Tratamiento, planes de actuación
En noviembre de 2025, desde AP se deriva a Unidad de Diagnóstico Rápido (UDR) para biopsia del nódulo. El estudio histológico confirmó infiltración por adenocarcinoma CK7+, GATA3+, CK20- y uroplakina-, compatible con origen urotelial.
Se presentó el caso en comité uro-oncológico.
Evolución
Body-TC posterior confirma recidiva única en pared abdominal izquierda sin presencia de enfermedad en otras localizaciones por lo que se considera candidato a resección de la lesión y seguimiento, pendiente de cistoscopia.
Este caso pone de manifiesto la alta precisión diagnóstica de la ecografía clínica en la valoración de tumores de partes blandas, siendo especialmente útil para diferenciar lesiones benignas de malignas y agilizar el proceso diagnóstico. En un contexto de demoras asistenciales, su disponibilidad en atención primaria permite acelerar decisiones y facilitar el acceso a unidades de diagnóstico rápido.


