Contigo pan y cebolla (póster)
Objetivos
Exponer la experiencia de dos médicas de familia, ambas tutoras, cuyos caminos se han cruzado para transformar dos senderos formativos en una autopista de ilusión.
Descripción
Eva tiene mi misma edad. Juntas pusimos en marcha la comisión de violencia en 2005. Ella es tutora de residentes en un centro de salud estable, sin mucho movimiento de profesionales y yo he estado dando vueltas por distintos centros de salud. Ella ha tenido una sistemática ordenada, equilibrada y coherente a la hora de acompañar y formar a multitud de MIR de MFyC. Yo he buscado siempre una forma dinámica, innovadora, caótica y divertida de acompañar a los y las MIR que he tutorizado (videograbaciones, portfolio, incidentes críticos, feedback, megacode, juegos).Pocas veces miramos como tutorizan otros, intentamos hacerlo lo mejor posible, pero con poco espacio para la reflexión, el aprendizaje y el compartir. Yo he tenido la suerte de poder compartirlo con Eva. Y aprender con y de Eva. Desde el respeto, la amistad y poniendo por delante el bienestar de nuestras mujeres, pacientes y MIR de MFyC en formación. Y no siempre ha sido un camino de rosas. Hemos empezado proyectos que no han funcionado, otros en los que nos ha costado la vida sacar adelante, y otros que sin pensarlo nos han salido genial. Siempre juntas, forjando día a día una amistad. Y hablo de Eva, pero podría hablar de otros tantos y tantas compañeras (Mi Chiqui, Adolfo, Sonia, Edu, Jorge, Nacho) con las que en momentos duros como el COVID, pude aprender, compartir y vivir de una forma única lo que es ser TUTORA y MÉDICA DE FAMILIA con mayúsculas.
Conclusión/es
Agradecer a Eva el acompañarme y para que quien lea mis palabras busque a las Eva que haya en su vida y les de las gracias.
Aplicabilidad
La que le quieras dar.
Comunicaciones y ponencias semFYC: 2026; Comunicaciones: Experiencias docentes. ISSN: 2339-9333