XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Enfoque individual
varón 33 años con antecedentes de trastorno ansioso-depresivo, VPH y proctitis por Chlamydia y Mycoplasma y abandono PrEP. Niega fiebre, cefalea o clínica neurológica. En oftalmológicas se objetiva caída de agudeza visual a 0,1 en OD, células en cámara anterior y vitritis marcada. El fondo de ojo y la TCO revelan placas subretinianas en el polo posterior y disrupción de la zona elipsoide. RPR 1/64, anticuerpos treponémicos (IgG/IgM) positivos. LCR: neurosífilis con afectación ocular.
Enfoque familiar y comunitario
Abordaje desde la perspectiva sindémica. El paciente se encuentra inmerso en dinámicas comunitarias de alto riesgo epidemiológico asociadas al abandono de medidas de salud pública preventivas. Se procedió al estudio de contactos y notificación al registro de vigilancia epidemiológica comunitaria.Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Coriorretinitis placoide posterior sifilítica aguda como manifestación temprana de neurosífilis.
Imprescindible distinguirla de síndromes de puntos blancos de base autoinmune o idiopática (epiteliopatía pigmentaria placoide multifocal posterior aguda, coroiditis serpiginosa idiopática) o retinopatías de origen tuberculoso/herpético.
El riesgo inminente e irreversible de ceguera estructural si se instaura un tratamiento esteroideo erróneo bajo la premisa de enfermedad inflamatoria autoinmune, ignorando el origen infeccioso.
Tratamiento y planes de actuación
Frente a las banderas rojas visuales en un paciente de riesgo, se realizó derivación oftalmológica presencial prioritaria, descartando la e-Consulta diferida. Tras el ingreso a cargo de Medicina Interna/Hospitalización a Domicilio, se instauró tratamiento con Penicilina G cristalina acuosa intravenosa (18-24 millones UI diarias) durante 14 días y doxiciclina.
Evolución
Excelente respuesta al tratamiento treponemicida con estabilización clínica rápida, resolución completa de la intensa inflamación intraocular (vitritis) y restitución progresiva de la agudeza visual y la arquitectura retiniana. El paciente permanece bajo seguimiento analítico reagínico (RPR) trimestral en Atención Primaria.