XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Episodios convulsivos paroxísticos recurrentes coincidentes con el ciclo menstrual, con mal control pese a tratamiento.
Enfoque individual
Mujer de 41 años, fumadora, con antecedentes de asma, osteopenia y cirugías previas (quiste ovárico, apendicectomía), y antecedente familiar paterno neurológico. Debutó con crisis en 2016, mal diagnosticadas durante años (síncopes, ansiedad, somatización) por presentación atípica y falta de seguimiento, probando varios antiepilépticos sin éxito. Presentaba auras matutinas vegetativas y mnésicas (déjà vu), crisis con alteración de consciencia y automatismos oroalimentarios/manipulativos, ocasional generalización tónico-clónica y estados postcríticos prolongados con deambulación amnésica. Frecuencia de 7-13 crisis/mes con predominio perimenstrual. Quejas de memoria visual sugestivas de origen temporal derecho. Exploración neurológica siempre normal.
Pruebas complementarias:
Neuroimagen (TC/RMN) normal. EEG estándar sin hallazgos, pero EEG de sueño evidencia anomalías epileptiformes bilaterales de predominio frontotemporal derecho. Niveles de lamotrigina en límite bajo en alguna determinación. El calendario menstrual-crisis objetiva el patrón catamenial, reforzando el diagnóstico.
Enfoque familiar y comunitario
Antecedentes de maltrato infantil y tóxicos en el entorno familiar, con historia de fracaso escolar por inatención. Valoración psicológica iniciada pero no finalizada por dificultades económicas.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Epilepsia parcial de causa desconocida, de probable origen temporal derecho, con marcado patrón catamenial perimenstrual (patrón C1 de Herzog). Crisis no epilépticas de origen psicógeno (PNES) en el contexto de estresores psicosociales no resueltos. Diagnóstico diferencial con epilepsia catamenial pura, trastorno de pánico, migraña con aura y síncope.
Tratamiento y planes de actuación
Mantenimiento de lamotrigina y clonazepam con ajuste de niveles plasmáticos; monitorización vídeo-EEG prolongada para caracterizar el origen de las crisis; derivación a Psicología/Psiquiatría para abordaje de los estresores y facilitar el acceso a terapia; coordinación con Neurología y seguimiento longitudinal desde Atención Primaria.
Evolución
Pendiente de resultado de control vídeo-EEG. Persiste una frecuencia elevada de crisis con claro agrupamiento perimenstrual pese al tratamiento actual, que es el mejor tolerado hasta el momento.
Este caso ilustra la complejidad de la epilepsia catamenial cuando coexiste con posibles crisis psicógenas y estresores psicosociales no resueltos. El médico de familia, por su visión longitudinal, resulta clave para registrar el patrón cíclico mediante el calendario de crisis, sostener el abordaje biopsicosocial, facilitar el acceso a apoyo psicológico y coordinar el seguimiento multidisciplinar entre Neurología, Psiquiatría y Ginecología.