XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Conflicto ético derivado de la administración de morfina pese al rechazo explícito de una paciente con enfermedad oncológica avanzada y capacidad para la toma de decisiones.
Enfoque individual
Mujer de 67 años con alcoholismo leve, neoplasia orofaríngea avanzada y segunda neoplasia pulmonar sin opciones curativas. Conocía diagnóstico, pronóstico y evolución esperable, manteniendo adecuada capacidad funcional y decisional.
Durante el seguimiento por su médica de familia presentó odinofagia y disfagia progresivas. Manifestó reiteradamente su rechazo al uso de morfina, relacionándola con la experiencia del proceso terminal de su marido. Tras un proceso de información y deliberación compartida, comprendió las implicaciones de su decisión y aceptó tratamiento analgésico no opioide. No se realizaron exploraciones ni pruebas complementarias relevantes.
Enfoque familiar y comunitario
Convivía con su hija, principal cuidadora. Mala relación entre ambas hasta el diagnóstico oncológico. Existía importante carga emocional familiar ante la progresión de la enfermedad. Posteriormente fue derivada a paliativos para seguimiento.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Paciente con enfermedad oncológica avanzada, dolor relacionado con progresión tumoral y rechazo informado de tratamiento opioide. Conflicto ético entre autonomía de una paciente competente y principio de beneficencia percibido por familiares y profesionales.Tratamiento y planes de actuación
Se acordó inicialmente control sintomático mediante alternativas no opioides respetando las preferencias expresadas por la paciente. Desde paliativos se instauró posteriormente morfina de forma encubierta, administrada con conocimiento de la hija. Se argumentó dolor no controlado y dudas sobre la competencia de la paciente, sin constar valoración formal.
Evolución
La situación fue detectada por la médica de familia al revisar la historia clínica. Tras contactar con el equipo responsable manifestó su desacuerdo por considerar vulnerada la autonomía previamente expresada. La paciente evolucionó con progresión de la enfermedad hasta situación de últimos días, realizándose sedación paliativa conforme a criterios clínicos.
Este caso evidencia la necesidad de valorar formalmente la capacidad antes de limitar la autonomía de un paciente. La longitudinalidad y continuidad de la Medicina Familiar permiten conocer valores y preferencias, detectar conflictos éticos y promover decisiones compartidas centradas en la persona. La deliberación ética interdisciplinar resulta fundamental cuando existen discrepancias entre la voluntad expresada por el paciente, las demandas familiares y los objetivos asistenciales.