Comunicaciones: Casos clínicos

Cuando generamos el problema (Póster)

Ámbito del caso

Atención Primaria.

Motivos de consulta

Hombre de 63 años que consulta por nicturia.

Historia clínica

Enfoque individual

Antecedentes personales: fumador, obesidad grado I (IMC 30,2), hipertensión arterial mal controlada (perindopril/amlodipino 7/5 mg/día) y apnea obstructiva del sueño.

Anamnesis: nicturia de nueva aparición y, ocasionalmente, incontinencia urinaria de esfuerzo. Cuestionario International Prostate Symptoms Score (IPSS) de 9. 

Exploración física completa incluida genital y tacto rectal sin hallazgos patológicos.

Pruebas complementarias: Analítica sanguínea, sedimento de orina y urocultivo dentro de la normalidad. Ecografía urológica: próstata de dimensiones normales con volumen <20 cc.

Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas

Ante la aparición de nicturia en un varón mayor de 50 años, la primera opción etiológica es la existencia de patología urológica. Dentro de las posibles causas, encontramos: infección del tracto urinario, patología prostática (prostatitis, hiperplasia benigna de próstata, neoplasia), hipervolemia (insuficiencia venosa, insuficiencia cardíaca, síndrome nefrótico), hiperglucemia, apnea obstructiva del sueño, sustancias diuréticas (café, alcohol), fármacos (antihipertensivos, litio, neurolépticos...).

La aproximación diagnóstica inicial fue un posible síndrome prostático. Se solicitó analítica con PSA y estudio ecográfico y se inició tratamiento con alfabloqueantes. Fue la normalidad de las pruebas complementarias y la falta de respuesta al tratamiento lo que nos obligó a revalorar la etiología de la clínica.

Considerar cada nuevo síntoma o signo como un posible efecto secundario de la medicación es clave en el proceso diagnóstico. Cuando un efecto adverso farmacológico no se identifica como tal y se trata con un segundo fármaco, se produce lo que se conoce como cascada terapéutica.

Tratamiento y planes de actuación

Se retiró la tamsulosina y se procedió al cambio del tratamiento antihipertensivo, cediendo automáticamente la clínica y consiguiendo un buen control tensional.

Evolución

Su calidad de vida ha mejorado significativamente.

Conclusiones (y aplicabilidad para la Medicina de Familia)

La cascada terapéutica forma parte de nuestra práctica clínica diaria, supone un riesgo importante para los pacientes y una elevada carga sanitaria.

En la población de edad avanzada se estima que el 10-30% de las consultas se pueden atribuir a efectos adversos farmacológicos y se consideran una de las 5 causas más importantes de enfermedad.

Por lo tanto, ante cualquier síntoma de nueva aparición debemos revisar la medicación. Detectar precozmente efectos adversos o interacciones farmacológicas es primordial para evitar pruebas complementarias innecesarias y desencadenar una posible cascada terapéutica.


Comunicaciones y ponencias semFYC: 2024; Comunicaciones: Casos clínicos. ISSN: 2339-9333

Autores

Illa Casarramona, Aroa
CAP de Celrà. Girona
Mascort Nogué, Carina
CAP Celrà. Girona
Gelado Ferrero, María Jesús
CAP de Celrà. Girona