5, 6 y 7 de febrero de 2026
Hombre de 34 años, previamente sano, traslado a urgencias por confusión progresiva, desorientación, inestabilidad de la marcha y un episodio convulsivo pocos minutos después de cruzar la meta de una maratón.
Según testigos, el paciente había referido cefalea intensa y náuseas durante los últimos kilométros.
La familia refiere que bebió grandes cantidades de agua durante la carrera para evitar deshidratarse.
Enfoque individual
Paciente previamente sano, sin antecedentes médicos relevantes ni medicación crónica. Niega enfermedades crónicas, cirugías previas o hábitos tóxicos. No refiere ingesta de fármacos o suplementos que puedan predisponer a alteraciones electrolíticas.Enfoque individual
Enfoque familiar y comunitario
No se encontraron antecedentes familiares de trastornos electrolíticos.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
El cuadro clínico se diferenció de golpe de calor, síncope post-ejercicio, hipoglucemia y trastornos neurológicos agudos. El diagnóstico final fue hiponatremia severa por ingesta excesiva de agua.
Tratamiento y planes de actuación
Se inició corrección cuidadosa con bolos intravenosos de suero salino hipertónico bajo monitorización estrecha, evitando cambios rápidos que puedan causar daño neurológico. Se monitorizó balance hídrico y electrolitos seriados.
Evolución
El paciente evolucionó favorablemente, con recuperación completa de conciencia y resolución de convulsiones. Fue dado de alta con recomendaciones sobre hidratación adecuada y educación sobre riesgos en eventos deportivos.
Este caso evidencia que la hiponatremia aguda por ingesta excesiva de agua puede ser mortal, incluso en adultos sanos. Destaca la importancia de la anamnesis detallada, la identificación temprana y la corrección gradual del sodio. Para los profesionales de la salud y Medicina de Familia, resalta la necesidad de educar a deportistas sobre hidratación segura y reconocer síntomas neurológicos sugestivos de hiponatremia aguda.