XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Atención Primaria.
Alergia crónica exacerbada.
Enfoque individual
Paciente de sexo femenino, 56 años.
Antecedentes: Reflujo gastroesofágico, rinoconjuntivitis y urticaria crónica. Sin alergias medicamentosas o alimentarias.
Anamnesis: Desde hace 20 años presenta rinoconjuntivitis persistente moderada-severa que empeora con exposición a polvo, humedad, con comportamiento estacional, sin compromiso respiratorio.
Hace 10 años también presenta habones, pápulas y placas eritematosas, confluentes, en tronco y extremidades, pruriginosas, intermitentes, con hiperpigmentación residual, en tratamiento con: bilastina oral 20 mg/12 horas, azelastina colirio 0,5 mg/m y mometasona nasal 25/600 microgramos.
Consulta porque hace 3 meses tiene exacerbación de los síntomas, con edema matinal intermitente en labios, frente, ojos y nariz, sin eritema, y empeoramiento de las lesiones cutáneas en tronco y piernas. También cambios en el hábito intestinal con aumento de frecuencia y consistencia blanda-líquida, con mucosidad, sin sangre, ni pérdida de peso.
Exploración física: habones en espalda y muslos, edema facial.
Analíticas: Calprotectina 283 ug/g (CN< 0-50), inmunoglobulina A 311,6 mg/dl (70 -400), PCR 0,79 (< 0-0,5), inmunoglobulina E total 2413 UI/ml) (6-100) y IgE Anti-Anisakis: 0,52 KU/L (< 0,35). Sangre oculta en heces negativo.
Tests cutáneos positivos para ácaros, gramíneas, platanero e histamina.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Anisakiasis.
Diagnóstico diferencial: Urticaria refractaria, mastocitosis.
Identificación de problemas: Alergia crónica exacerbada por Anisakiasis.
Tratamiento y planes de actuación
Dieta libre de anisakis, control ambiental, vacunación de ácaros del polvo y antihistamínicos si precisa.
Evolución
Desde los cambios en la dieta no ha vuelto a presentar lesiones cutáneas, ni edema facial. En seguimiento por alergología.
La Anisakiasis es una enfermedad frecuente en países donde el consumo de pescados y mariscos forman parte de la tradición gastronómica, que afecta la mucosa gastrointestinal (47%) y produce síntomas alérgicos (97%), que pueden mantenerse durante meses o años, aunque la mayoría de las parasitaciones de la larva son expulsivas con implícita resolución de la clínica.
Este caso muestra la importancia de la Anisakiasis como posible causante/agravante de los síntomas alérgicos, que requiere un plan terapéutico específico mediante su prevención con el consumo de pescado y cefalópodos previamente congelados a −15 °C durante al menos 96 horas, a −20 °C durante al menos 24 horas o a −35 °C durante al menos 15 horas.