XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Atención Primaria.
Mujer de 22 años que consulta por erupciones cutáneas.
Enfoque individual
Mujer de 22 años, sin antecedentes personales de interés, que consulta por aparición paulatina de lesiones cutáneas en tronco y extremidades inferiores. Inició como lesiones papulosas menores de 1 cm y rápida progresión en horas, aumentando de tamaño hasta evolucionar a lesiones tipo erosivo-ulceradas con supuración y descamación.
Niega dolor y prurito pero refiere sensación de quemazón. Niega uso de nuevos productos corporales y medicaciones. Como único antecedente epidemiológico de interés comenta asistencia reciente a unas piscinas con vegetación alta en el entorno.
A la exploración física se objetivan placas eritematocostrosas, exudativas y descamativas, en tronco y extremidades inferiores, algunas de mayor tamaño y con áreas erosionadas. No se ojetivan lesiones vesículo-ampollosas.
Analítica sanguínea normal. Se toma muestra para cultivo.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
La evolución rápida de las lesiones, su carácter exudativo y costroso y la aprición sucesiva de lesiones en diferentes estadios orientaron hacia un proceso infeccioso cutáneo, siendo el impétigo el principal diagnóstico de sospecha.
La edad adulta y la distribución de las lesiones plantearon la necesidad de obtener confirmación microbiológica y ampliar el diagnóstico diferencial; se consideraron también dermatitis de contacto, picaduras sobreinfectadas, dermatosis fúngicas e infección herpética, menos probable por la ausencia de vesículas y distribución de las lesiones.
Tratamiento y planes de actuación
Se realizó cura de las lesiones y ante la sospecha de impétigo, se inició tratamiento con amoxicilina/ácido clavulánico siete días y tratamiento tópico con gentamicina/betametasona y espray secante y antiséptico.
Evolución
A la semana se objetivó una evolución clínica favorable, con mejoría significativa. El cultivo aisló Staphylococcus aureus y fué negativo para herpes simple, apoyando el diagnóstico inicial de infección bacteriana cutánea compatibe con impétigo.
El impétigo pese a ser más frecuente en niños, puede presentarse en adultos. Su diagnóstico es clínico, con apoyo microbiológico en casos atípicos o mala evolución. La Medicina de Familia desempeña un papel clave en su diagnóstico, tratamiento y seguimiento, siendo fundamental mantener la sospecha diagnóstica y no descartar enfermedades frecuentes por presentarse fuera de su edad habitual.