IV Congreso de Residentes, JMF, Tutores y Unidades Docentes de la semFYC
20 y 21 de marzo 2026
Atención Primaria. Urgencias Hospitalarias
Varón de 69 años derivado a urgencias por disnea y fiebre, con sospecha de
tromboembolismo pulmonar (TEP) tras observarse un patrón S1Q3T3 en el
electrocardiograma (ECG). Dos días antes, había sido diagnosticado de trombosis
venosa profunda (TVP) en el miembro inferior izquierdo (MII) por su médico de familia y
estaba en tratamiento anticoagulante.
Enfoque individual
Antecedentes de epilepsia, hiperferritinemia e insuficiencia renal secundaria a
hidronefrosis bilateral por obstrucción prostática.
Durante la anamnesis, presentaba desorientación temporoespacial y constantes vitales
normales. En la exploración, destacaba edema en el MII hasta la ingle por TVP
conocida. Según los familiares, el paciente estaba confuso desde el día previo, con
fiebre desde hacía dos días.
Se realizaron pruebas complementarias, destacando leucocitosis (16,9) y elevación de
PCR (472). Presentaba deterioro de la función renal (creatinina 4 mg/dL), lo que impidió
la realización de angioTAC pulmonar. Ante la sospecha de TEP, se solicitaron proBNP
(1245), troponinas (95,2) y ecocardiograma transtorácico para evaluar sobrecarga de
ventrículo derecho.
Durante su estancia en urgencias, presentó deterioro hemodinámico con taquicardia
(110) e hipotensión (90/60). Dada la fiebre sin foco y los datos infecciosos, se
solicitaron procalcitonina (35,4ng/mL) y lactato (45mg/dL). Ante la sospecha de shock
séptico, se colocó sonda vesical, objetivándose orina turbia como posible foco
infeccioso.
Enfoque familiar y comunitario
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Juicio clínico: Shock séptico de origen urinario; Tromboembolismo pulmonar
Tratamiento y planes de actuación
Se identificó un foco infeccioso, se inició tratamiento antibiótico y reposición hídrica
intensiva.
Evolución
Fue ingresado en cuidados intensivos, donde permaneció 4 días.
Este caso resalta la importancia de la historia clínica, el examen físico y la semiología en la medicina de familia. En el contexto actual, donde los avances tecnológicos son fundamentales, no debemos olvidar que la visión integral del paciente, basada en un abordaje exhaustivo y no solo en hallazgos analíticos o imagenológicos, sigue siendo esencial. En situaciones de urgencia, como en este caso, la capacidad del médico de familia para interpretar signos clínicos y reconocer alteraciones hemodinámicas es crucial. A pesar del patrón S1Q3T3 en el ECG, que sugeriría un TEP, el enfoque clínico global y el diagnóstico temprano del shock séptico, con alta mortalidad, fue determinante para la intervención rápida y eficaz.