X Jornadas de Actualización en Medicina de Urgencias y VI Jornadas de Ecografía de la semFYC
6-7-8 de febrero de 2025
Servicio de Urgencias
Fiebre y molestias urinarias.
Enfoque individual: antecedentes personales, anamnesis, exploración, pruebas complementarias, etc.
NAMC. DM2, DLP. G4P4A0. Apendicectomizada. No hábitos tóxicos.
Mujer de 72 años remitida a Urgencias de Ginecología desde Centro de Salud por fiebre de hasta 39 ºC y disuria de 5 días de evolución además de “prolapso uterino”. Acompañada por su hija, que señala empeoramiento progresivo.
TA 85/50 mmHg, FC 102 lpm, SaO2 96%,T 38.5 ºC. Impresiona regular estado general, consciente y orientada, palidez cutaneomucosa, con tendencia a la taquipnea en reposo. Presenta dolor a la palpación en hipogastrio. Genitales externos femeninos, normoconfigurados. Se objetiva una gran masa que protruye por vagina.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Sospechamos un prolapso uterino por los antecedentes obstétricos, pero su hija señala "no tiene útero", lo cual no constaba en la historia. Por tanto, la masa era compatible con cistocele. Se intenta reducir sin éxito debido al gran volumen, por lo que se realiza sondaje intermitente, extrayéndose material purulento.
JC:
Tratamiento y planes de actuación.
Tras estabilización de la paciente mediante sueroterapia y administración de ceftriaxona IV, se decide traslado en ambulancia a su Hospital de referencia.
Evolución
Ingresa en Unidad de Críticos hemodinámicamente estable. En analítica sanguínea: empeoramiento de función renal con fracaso renal agudo AKIN III, urocultivo (flora mixta) y hemocultivos (negativos). Se realiza ecografía abdominal urgente: ureterohidronefrosis grado III bilateral. La paciente ingresa a cargo de Urología, precisando sondaje y colocación de pesario. Tras dos semanas es dada de alta.
La demora diagnóstica en esta paciente fue de 6 horas. Es habitual la saturación de los Servicios de Urgencia Extrahospitalarios, por lo que es imprescindible un correcto triaje para priorizar la atención sanitaria. En este medio, obtener correctamente los datos de la historia clínica es fundamental ante la limitación de pruebas diagnósticas disponibles. Entre ellas, la utilización de la ecografía clínica podría haber sido de gran ayuda para emitir un correcto diagnóstico diferencial, y en consecuencia administrar el tratamiento y/o remitir al recurso más adecuado.
En definitiva, la ecografía es una herramienta fundamental para los Médicos de Familia, tanto en consulta como en urgencias, al reducir la incertidumbre y disminuir los tiempos diagnósticos.