XXXIV Congreso de Comunicación y Salud

20-21-22 de Marzo de 2025

Comunicaciones: Casos clínicos

«De verdad que lo intento y no puedo» (Póster)

Ámbito del caso

Atencion Primaria.

Motivos de consulta

Renovación de medicación crónica.

Historia clínica

Enfoque individual

Antecedentes personales: Colitis Ulcerosa, Gastritis crónica con RGE, Hipotiroidismo, portadora de marcapasos por BAV de 2º, HTA. IMC: 27,4. Exfumadora.

Tratamiento habitual: Hidroclorotiazida 25 mg 0,5/día, Losartán 50 mg/día, Levotiroxina 100 mcg/día, Famotidina 40 mg, Mesalazina 2 g/día, Ezetimiba 10 mg/día.

Anamnesis: mujer de 72 años que acude a renovación de su medicación crónica. Revisando analíticas previas se aprecia mal control del perfil lipídico en paciente con riesgo cardiovascular elevado en la que se ha pautado simvastatina en diferentes dosis con aparición de mialgias en piernas y astenia ambas intensas, tras retirada por la paciente los síntomas remitieron, meses más tarde se introdujo ezetimiba 10 mg con buena tolerancia.

Exploración: TA: 150/100, FC: 80 lpm, PVY normal, carótidas rítmicas sin soplos. AC: tercer tono y soplo mitral. Pulsos periféricos normales. Resto anodino.

Pruebas complementarias: LDL: 128, triglicéridos: 208, HDL: 52, col-no-HDL: 170.

Enfoque familiar y comunitario

Paciente con buena adherencia al tratamiento, poco demandante, preocupada porque se siente culpable y avergonzada de no poder tomar la medicación.

Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas

  • Dislipemia
  • Miocardiopatía dilatada con disfunción severa del VI
  • HTA

Tratamiento y planes de actuación

Revisamos conjuntamente las medicaciones recibidas, indagando los síntomas con cada una de ellas y las dosis pautadas. Explicamos la importancia del adecuado control de lípidos. Inicio Pitavastatina 2 mg la primera semana y empaglifozina 10 mg una semana más tarde, insistimos en MHD.

Evolución

Tras dos semanas refiere buena tolerancia sin efectos secundarios.

Conclusiones (y aplicabilidad para la Medicina de Familia o para los profesionales de la salud)

La inercia terapéutica se define como el fracaso de los médicos en iniciar o intensificar una terapia que está indicada, es frecuente en el tratamiento de enfermedades crónicas, especialmente en fases asintomáticas. En los pacientes con dislipidemia se deben alcanzar los objetivos terapéuticos para obtener la máxima reducción del riesgo de padecer eventos cardiovasculares. En las mujeres, en especial se subestima el conjunto de los factores de riesgo. En este caso nos parece importante que se realice una buena exploración de cómo sigue el paciente el tratamiento, con preguntas muy específicas en la fase exploratoria, explorar las dificultades, elogiar los logros y animar a continuar y a expresar los temores y los efectos secundarios evitando juicios y validando lo que exprese.

Comunicaciones y ponencias semFYC: 2025; Comunicaciones: Casos clínicos. ISSN: 2339-9333

Autores

Albarracin Castillo, Alexandra
Sistemas de Información. Gerencia Atención Primaria. Santander
López Robles, Elsa
CS Polanco
Suárez Sánchez, Gema
CS Cudeyo. Solares