XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Enfoque individual
Varón de 79 años, antecedentes de dislipidemia, síndrome de Gilbert y cirugía urológica previa. En la exploración presentaba desorientación temporal, signos de deshidratación, sin focalidad neurológica ni hallazgos abdominales relevantes. Ante la sospecha de infección urinaria complicada con posible sepsis se derivó a Urgencias.
Analítica inicial, leucocitos 12.900/µL, neutrófilos 11.950/µL, proteína C reactiva 149 mg/L y procalcitonina 6,28 ng/mL. El sedimento urinario mostraba leucocituria y hematuria, con nitritos positivos. Se obtuvieron urocultivo y hemocultivos. Las pruebas de imagen iniciales no evidenciaron causa neurológica aguda ni otro foco infeccioso definido. Ingresó con diagnóstico de sepsis urinaria y delirium, iniciándose antibioterapia intravenosa.
Enfoque familiar y comunitario
La información aportada por los familiares permitió identificar un cambio agudo respecto a la situación basal y orientar precozmente el diagnóstico hacia un proceso orgánico grave.Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Durante el ingreso presentó evolución desfavorable pese a antibioterapia de amplio espectro, con persistencia de picos febriles y elevación de reactantes de fase aguda. Ante el delirium persistente se realizó tomografía computarizada craneal y punción lumbar, sin evidencia de patología intracraneal aguda ni infección del sistema nervioso central. Ante la ausencia de respuesta terapéutica se reconsideró el foco infeccioso y se realizó nueva exploración dirigida, objetivándose edema, eritema e induración del testículo izquierdo. La ecografía y tomografía computarizada abdominopélvica evidenciaron epididimitis complicada con abscesos, isquemia testicular y presencia de gas, hallazgos sugestivos de infección necrotizante perineal compatible con gangrena de Fournier incipiente.
Tratamiento y planes de actuación
Se realizó orquiectomía izquierda y desbridamiento urgente de tejido necrótico, con drenaje y cierre posterior. Completo tratamiento antibiotico.
Evolución
Presentó evolución clínica favorable, con normalización de los reactantes de fase aguda, mejoría de su delirio, alta cinco días después del procedimiento.
En el paciente mayor, el delirium puede constituir la primera manifestación de una infección grave. Ante una evolución desfavorable pese a tratamiento adecuado, es fundamental reevaluar el foco y realizar una exploración física dirigida. La identificación precoz de signos de alarma y la derivación desde Atención Primaria pueden ser determinantes para evitar la progresión de infecciones potencialmente letales.