XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Enfoque individual
Varón de 31 años con antecedentes de trastorno ansioso-depresivo y trastorno psicótico por consumo de cannabis, bajo tratamiento con Sertralina, Olanzapina, Gabapentina y Diazepam, que trabaja como reponedor de supermercado.
Durante los últimos 5 meses consulta reiteradamente por cervicalgia y dolor pectoral iniciados tras un sobreesfuerzo en el gimnasio, se encuentra actualmente de baja laboral por este motivo. Frecuenta las Urgencias de distintos hospitales donde se le pauta analgesia con mejoría parcial. No presenta clínica neurológica ni se objetivan otros signos de alarma. Se realizan múltiples analíticas con elevación de CPK (creatina quinasa), radiografías de tórax y columna cervical e incluso una resonancia magnética en centro privado, informada como rotura de fibras musculares.
Se deriva a Reumatología y Traumatología para completar estudio, con una demora estimada de un año.Enfoque familiar y comunitario
La familia solicita retomar seguimiento por Psiquiatría, comenzando a atribuir la insistencia del paciente a sus antecedentes.Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
En una nueva consulta para renovación de la baja, un médico suplente realiza una valoración desde cero, e identifica a la exploración una tumefacción indurada, muy dolorosa, extendida de región pectoral a cervical.
Diagnóstico diferencial: Cervicalgia.Tendinitis. Síndrome costocondral. Rotura de fibras musculares. Distonía secundaria a fármacos. Miositis. Tumoración, conglomerado adenopático cervical consospecha de malignidad.
Tratamiento y planes de actuación
Se decide derivación al Hospital de forma urgente para realización de TAC cervicotorácico. La biopsia posterior confirma un linfoma de Hodgkin, derivándose al paciente a Hematología para estadificación y tratamiento.Evolución
Evoluciona favorablemente gracias al diagnóstico precoz, y precisa de menos analgesia, continuando de baja laboral por el momento.Convivimos a diario con motivos de consulta frecuentes y aparentemente banales, como es el dolor musculoesquelético. Sin embargo, detrás de una consulta repetida puede existir una enfermedad grave. Este caso nos recuerda que la persistencia, progresión o falta de respuesta a tratamiento habitual deben hacernos detener y replantear el diagnóstico. Fue una exploración realizada por alguien que no estaba condicionado por diagnósticos previos la que permitió romper esta inercia. Escuchar, volver a explorar y mantener una actitud de alerta clínica son factores determinantes para alcanzar un diagnóstico precoz de enfermedades potencialmente graves. Volver a mirar al paciente desde cero sin normalizar su dolor ni restar importancia a su relato, es la decisión clínica más importante.