XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas

5, 6 y 7 de noviembre 2026

Comunicaciones: Casos clínicos

Demencia con TPHA positivo (póster)

Ámbito del caso

Atención primaria.

Motivos de consulta

Deterioro cognitivo.

Historia clínica

Enfoque individual

Paciente de 75 años que consulta con AP de dislipemia no tratada sin hábitos tóxicos. Profesión ama de casa.

Anamnesis: Presenta desde hace dos años fallos de memoria y desorientación temporoespacial.

Exploración física: exploración neurológica sin alteraciones. Minimental: MI 3/3, días de la semana 7/7, hacia atrás 1/7, MD 0/3, con pistas 3/3. No sabe leer ni escribir.

Pruebas complementarias: sin alteraciones de la bioquímica, hemograma y coagulación.

Serología: en 2024, 2025 y 2026 screening sífilis (IgM+IgG ANTI-T) positivo. RPR negativo. TPHA positivo.

TAC cerebral: atrofia parenquimatosa cerebral con posible leucoaraiosis.

Punción lumbar: LCR: bioquímica sin alteraciones, gram negativo, cultivo negativo y VDRL negativo.

RMN cerebral: el estudio no muestra hallazgos imagenológicos que sustenten neurosífilis meningovascular o parenquimatosa activa. Cambios involutivos corticosubcorticales con dilatación ventricular proporcional y leucoencefalopatía microangiopática crónica de grado leve-moderado, hallazgo inespecífico y habituales para el grupo de edad.

Enfoque familiar y comunitario

Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas

Diagnóstico diferencial: deterioro cognitivo. 

Ante los resultados de serología sin tratamiento previo se decide aplicar tratamiento como una sífilis latente tardía empíricamente y ante el deterioro cognitivo se deriva a neurología que realiza punción lumbar para descartar sífilis terciaria.

 

 

Tratamiento y planes de actuación

Tratamiento: penicilina G Benzatínica 2.4 millones UI IM semanales por 3 semanas.

Evolución

La paciente presenta deterioro cognitivo como único síntoma durante todo el proceso.

Conclusiones (y aplicabilidad para la Medicina de Familia)

Ante una paciente con resultados treponémicos positivos, reagínicos negativos e IgG+IgM ANTI-T positivos, con imposibilidad de distinción en nuestro laboratorio, en tres ocasiones diferentes, se podría haber interpretado como una sífilis curada, pero sin tener IgM ANTI-T ni registro de tratamiento previo se decide tratar como sífilis latente tardía. Asímismo, ante la clínica de deterioro cognitivo se decide derivar a neurología para descartar como posible causa neurosífilis y tratarla debidamente con antibioterapia endovenosa. De haber tenido acceso a IgM ANTI-T se podría haber pensado en una sífilis curada sin haber recibido un tratamiento específico, como por ejemplo, tratar con amoxicilina una infección intercurrente y haberle realizado un seguimiento con pruebas reagínicas.

Como conclusión, muchas veces, ante hallazgos poco frecuentes, somos propensos a iniciar tratamientos sin pararnos a pensar en la necesidad de los mismos, evaluando previamente la consistencia de las pruebas complementarias.


Comunicaciones y ponencias semFYC: 2026; Comunicaciones: Casos clínicos. ISSN: 2339-9333

Autores

Carreiro Bagliani, Emilia María
Benítez. Ceuta
Vázquez Muñoz, Jesús
Benítez. Ceuta
Palenzuela Paniagua, Sara Maria
Benítez. Ceuta