XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Soy invitada a una mesa en la Facultad de Políticas. Quieren diseñar herramientas tecnológicas para empoderar a los ancianos en su salud promoviendo hábitos. Desean conocer la opinión de una médica de familia.
Mi aportación:
-nuestro medio es rural, disperso, envejecido, con poca alfabetización digital, con soledad no deseada.
-bibliografía: los estratos menos digitalizados son personas mayores, con menos estudios, menos ingresos, inactivas, mujeres, núcleos pequeños.
-bastantes mayores pierden cita por no saber mirar citas SMS (en ausencia de familia "intérprete")
-el sistema potencia la e-salud, el telecontrol, las citas telemáticas.
El fomento de las TIC en ausencia de mecanismos compensadores promueve la inaccesibilidad de personas con menos competencias tecnológicas. Esto puede ser fuente de exclusión (brecha digital, de edad y género). La Ley de Cuidados Inversos de Tudor Hart nos explica que debemos destinar más recursos a quien menos capacidad tiene para acceder a ellos. Invertir recursos en personas que ya tienen capacitación puede atentar contra la justicia distributiva.
Caemos en el edadismo si consideramos que los ancianos no usan apps. Pero también lo hacemos si no consideramos sus singularidades culturales, sensoriales... Existen muchos mayores con excelente autocuidado para los que las apps "llegaron tarde". Podemos apelar también a su propia autoeficacia cuidándose. Debemos conocer el medio.
La administración sanitaria debe adaptarse a las diversidades de las personas usuarias a la hora de diseñar políticas, con conocimiento cercano del medio para evitar inequidades. Son necesarias medidas reequilibradoras, alfabetización y conservar las vías clásicas de acceso (presencialidad).