XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Atención Primaria.
Seguimiento post-SCACEST, miedo a recurrencia y dudas sobre ejercicio seguro.
Enfoque individual
Hombre de 60 años, maître, que presentó SCACEST inferior en junio de 2024. Se realizó angioplastia primaria con implante de stent farmacoactivo en coronaria derecha y posterior revascularización de circunfleja y segunda obtusa marginal, con FEVI conservada (61%).
Antecedentes personales: exfumador, hipercolesterolemia, HBP, poliglobulia secundaria, hernia de hiato, asma bronquial intermitente y SAHS leve postural. NAMC.
Tras el alta acudió a Atención Primaria estable, pero con comprensión parcial de lo sucedido, dudas sobre los esfuerzos permitidos y temor a recurrencia. Un mes después consultó por fiebre, decaimiento, sudoración, disuria, polaquiuria y orina maloliente. Preguntó espontáneamente si podía guardar relación con el infarto reciente. La exploración y la tira de orina orientaron a prostatitis aguda, iniciándose antibioterapia, con mejoría en 48 horas. Durante la consulta verbalizó: «Espero no volver a tener un segundo episodio» y reconoció sentirse limitado y desconocer qué esfuerzos podía realizar con seguridad.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Cardiopatía isquémica post-SCACEST revascularizado, con respuesta adaptativa caracterizada por miedo a la recurrencia y autolimitación física. Prostatitis aguda intercurrente.
Tratamiento y planes de actuación
Desde Atención Primaria se abordaron prevención secundaria, hipervigilancia ante síntomas, interpretación amenazante de nuevas sensaciones y pérdida de confianza en el esfuerzo. Se reforzaron signos de alarma, adherencia, autocuidado y reincorporación a la actividad, en coordinación con Rehabilitación Cardíaca.
Evolución
En fase II, la prueba de esfuerzo resultó negativa para isquemia y arritmias, con buena capacidad funcional (11,7 METs). Posteriormente alcanzó estabilidad y motivación, realizando ejercicio cinco días por semana. Tras la fase supervisada, Atención Primaria asumió un papel central en la fase III de la rehabilitación cardiaca, orientada al mantenimiento del ejercicio, el control de los factores de riesgo, la adherencia terapéutica y la prevención de secuelas físicas, psicológicas y sociales.
La prostatitis evidenció cómo síntomas no cardiológicos podían vivirse bajo la amenaza de otro infarto. La longitudinalidad de Atención Primaria permite detectar este miedo, diferenciar alarma de amenaza percibida y acompañar la recuperación. La fase III consolida en la comunidad ejercicio, prevención secundaria, adherencia y autonomía. Después de salvar el corazón, el reto es conseguir que el paciente vuelva a confiar en él; y esa recuperación se consolida, día a día, desde Atención Primaria.