IV Congreso de Residentes, JMF, Tutores y Unidades Docentes de la semFYC
20 y 21 de marzo 2026
Enfoque individual
Antecedentes: hipertensión arterial (HTA), DM2 en tratamiento con ADOs (metformina, sitagliptina y glicazida), consumo activo de alcohol y adherencia irregular a dieta y ejercicio. Presenta microhematuria y clínica irritativa miccional en estudio por urología.
En analítica de diciembre de 2024: glucemia 507 mg/dL y HbA1c 11.7%; previas con mal control crónico, pero sin cifras extremas. Normopeso, sin signos de insulinorresistencia sugiriendo DM2 con insulinopenia.
Exploración sin hallazgos agudos. Pruebas urológicas confirman carcinoma vesical.
Enfoque familiar y comunitario
Vive con su pareja, que facilita adherencia a la dieta y ejercicio. Entorno social estable, sin vulnerabilidad tras abandono del alcohol.Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Mal control crónico de DM2 en normopeso, sugiriendo insulinopenia y requiriendo insulinización basal. HTA y carcinoma vesical añaden complejidad e influyen en la interpretación de HbA1c. Prioridades: optimizar control, reducir riesgo cardiovascular y coordinar cuidados.Tratamiento y planes de actuación
Se suspende gliclazida e inicia insulina basal, manteniendo metformina, sitagliptina y añadiendo iSGLT2. Se ajusta la insulina e intensifican dieta, ejercicio y abandono de tóxicos.Evolución
Mejoría del control glucémico; en octubre de 2025 HbA1c 6.0% (descenso 5.7 puntos). La anemia postquirúrgica pudo infraestimar HbA1c.La DM2 es altamente prevalente en nuestro medio y su aparición en adultos puede surgir por la interacción entre genética, hábitos, alimentación y fenotipo. No todos los pacientes son obesos ni presentan resistencia insulínica; entender estas diferencias permite un manejo más preciso. En normopeso predomina la insulinopenia, por lo que la insulinización temprana es eficaz.
Las guías recomiendan individualizar objetivos y considerar insulina basal cuando la HbA1c supera el objetivo pese a tratamiento oral y estilo de vida, siguiendo algoritmos sencillos y titulación gradual.
En conclusión, la reducción de HbA1c de 11.7% a 6.0% en 10 meses refleja la eficacia de insulina basal combinada con cambios de estilo de vida. La HbA1c debe interpretarse con precaución si existen factores que la alteren. Identificar el fenotipo normopeso/insulinopenia y combinar tratamiento, educación y apoyo social permite revertir años de mal control y mejorar el pronóstico.