IV Congreso de Residentes, JMF, Tutores y Unidades Docentes de la semFYC
20 y 21 de marzo 2026
Describir una experiencia docente en curso en la que se da la presencia de residentes con mayor edad, experiencias vitales previas y/o carga familiar respecto a la media de sus co-residentes, analizando su impacto en el aprendizaje, la convivencia formativa, el manejo de conflictos, la identificación de necesidades y el bienestar del residente en Atención Primaria.
En el contexto de la residencia de Medicina Familiar y Comunitaria, se observa la coexistencia de residentes con trayectorias personales diversas.
Estas diferencias no alteran la estructura docente habitual, pero sí influyen en los estilos de aprendizaje, la organización del tiempo y la adaptación a un entorno formativo caracterizado por un ritmo elevado y el uso intensivo de herramientas digitales.
La diversidad de situaciones personales puede generar desajustes en las expectativas, así como conflictos implícitos relacionados con los tiempos de aprendizaje, la participación en actividades formativas y la percepción del rendimiento. Abordar estas situaciones ha requerido identificar de forma temprana las necesidades individuales y promover espacios de comunicación desde la tutoría, orientados a prevenir malentendidos y favorecer un clima formativo saludable.
La experiencia pone de manifiesto la importancia de un acompañamiento docente flexible, que permita ajustar objetivos, priorizar competencias y atender al bienestar del residente, entendiendo que la conciliación y la diversidad de ritmos forman parte de la realidad actual de la formación especializada.
La diversidad de trayectorias vitales entre residentes constituye un reto docente que puede generar tensiones si no se reconoce explícitamente. Un abordaje basado en la comunicación, la flexibilidad y el cuidado del bienestar favorece la prevención de conflictos y una formación más equitativa.
Esta experiencia es extrapolable a otros dispositivos docentes. Incorporar estrategias de detección de necesidades, manejo precoz de conflictos y tutorías individualizadas puede mejorar la calidad docente y el bienestar en Atención Primaria