XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Atención Primaria.
Mujer de 60 años que consulta por prurito generalizado y lesiones cutáneas de casi 2 meses de evolución, tras contacto con su nieta de 15 años, diagnosticada de escabiosis en campamento escolar.
Enfoque individual
Anamnesis: Sin antecedentes personales de interés. Prurito de predominio nocturno, con lesiones cutáneas persistentes pese a tratamiento correctamente pautado: dos ciclos de permetrina tópica 5% e Ivermectina oral (según peso), antihistamínicos orales para el prurito, y medidas de higiene y descontaminación ambiental (lavado de ropa, aislamiento de objetos en bolsas). Tratamiento simultáneo del núcleo familiar conviviente.
Exploración: Lesiones papulosas y excoriadas de distribución típica (pliegues interdigitales, muñecas, zona inferior de la espalda y en el abdomen), sin signos de sobreinfección ni hiperqueratosis sugestiva de sarna costrosa.
Enfoque familiar y comunitario
Convive con su marido. Empleada de limpieza del hogar. Tiene 2 hijas y 3 nietas. Tiene un perro (bien vacunado).
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Pruebas diagnósticas: Diagnóstico fundamentalmente clínico y epidemiológico por el antecedente de contacto; se realiza dermatoscopia para visualización del ácaro con signo «delta» y surcos.
Juicio clínico: Escabiosis refractaria a tratamiento de primera línea.
Diagnóstico diferencial: Fracaso terapéutico por técnica inadecuada, reinfestación por contacto no identificado, prurito/lesiones postescabióticas por hipersensibilidad residual, dermatitis de contacto irritativa por los propios tratamientos, y otras causas de prurito en el adulto mayor (xerosis, penfigoide incipiente).
Tratamiento y planes de actuación
Ante la falta de respuesta, se pauta fórmula magistral de azufre precipitado al 10%, 3 noches consecutivas.
Evolución
Mejoría clínica del prurito y las lesiones tras el ciclo con fórmula magistral de azufre.
La verdadera resistencia es infrecuente; la mayoría de fracasos terapéuticos se deben a errores de técnica o a persistencia de síntomas postescabióticos sin infestación activa. El médico de familia debe revisar la adherencia y técnica antes de escalar tratamiento, considerando el azufre precipitado como alternativa eficaz, segura y accesible en casos refractarios a primera línea.