Comunicaciones: Casos clínicos

«Doctora, algo no huele bien» (Póster)

Ámbito del caso

Atención Primaria.

Motivos de consulta

Alteración del olfato.

Historia clínica

Enfoque individual

Hombre 37 años. Sin antecedentes personales relevantes, no traumatismos craneales. Fumador de un paquete de tabaco diario, no consume drogas. Trabaja de camarero. Nos consulta porque desde hace semanas nota olor a amoniaco durante el día, tuvo un inicio progresivo y no se asocia a desencadenantes ni hay alteración del resto de los olores. Además comenta que hace tres meses presentó pérdida de olfato y gusto total asociado a clínica de infección respiratoria de vías altas con PCR de coronavirus. Posteriormente fue recuperando poco a poco el olfato hasta que ha comenzado con esta alteración. Niega rinitis, alergias, cefaleas, alteraciones motoras o de la memoria u otra sintomatología. Exploración:Afebril. Orificios nasales: no pólipos visibles sin otros hallazgos de interés. Orofaringe: anodina. Exploración neurológica normal. No lesiones cutáneas agudas. Solicitamos analítica completa con estudio de diabetes, perfil de tiroides, hepático y renal además de serología para coronavirus. Todo resultó normal.

Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas

Lo orientamos como disanosmia post infección respiratoria alta. Los diagnósticos diferenciales se harían con: Enfermedad nasosinusal, poliposis nasal, rinitis nasal, exposición a tóxicos por vía nasal, afectación tabáquica, infección viral por herpes simple a nivel local, parálisis facial, alteraciones endocrinológicas, enfermedades neurodegenerativas o alteraciones neurológicas entre otras.

Tratamiento y planes de actuación

Aunque no hay tratamientos específicos para esta patología, al sospechar causa inflamatoria decidimos pautar corticoide intranasal y abandono del hábito tabáquico.

Evolución

El paciente presentó desaparición de la disanosmia a los pocos días de iniciar el tratamiento, que mantuvimos durante 14 días. Tras la retirada no reaparecieron de los síntomas. Además el paciente consiguió abandonar el tabaco tras el tratamiento.

Conclusiones (y aplicabilidad para la Medicina de Familia)

Las disfunciones olfatorias pueden tener múltiples causas, al abordarlas no debemos olvidar descartar las etiologías potencialmente graves, como las de etiología neurológica, o las que tengan un factor modificable. Y aunque es cierto que la limitación en cuanto a los tratamientos es evidente, no deberíamos obviar su estudio, ya que la limitación diaria que podría sufrir el paciente puede llegar a ser importante, además en ciertas patologías graves podría ser un primer síntoma que nos agilice el diagnóstico como algunas neurodegenerativas.

Comunicaciones y ponencias semFYC: 2024; Comunicaciones: Casos clínicos. ISSN: 2339-9333

Autores

Jiménez Guerrero, Carmen
Hospital General Mateu Orfila. Maó. Illes Baleares
Franco Lorente, Jose
Hospital General Mateu Orfila. Maó. Illes Baleares