XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Atención Primaria y hospitalaria.
Mareo y malestar general.
Enfoque individual
Mujer de 50 años que acude por episodios repetidos de mareo, sudoración, temblor, debilidad muscular y palpitaciones a media mañana y que se alivian al ingerir carbohidratos simples.
Antecedentes personales: Cirugía bariátrica (bypass gástrico en Y de Roux) hace 9 semanas, hipertensión arterial, hipotiroidismo, dislipemia y trastorno ansisoso-depresivo.
Exploración física de interés: glucemia 75 mg/dl en consulta, aporta controles capilares de 40, 60, 50 mg durante los episodios.
Enfoque familiar y comunitario
Vive con su marido y sus tres hijos, trabaja en el sector financiero.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Juicio clínico: Síndrome de dumping tardío.
Diagnóstico diferencial: complicaciones postquirúrgicas, insulinoma, administración exógena de insulina, etc.
Identificación de problemas: hipoglucemias secundarias a la cirugía bariátrica.
Tratamiento y planes de actuación
Intervención nutricional: comidas pequeñas y frecuentes, evitando azúcares simples, separando líquidos de sólidos 30-60 minutos y priorizando proteínas, carbohidratos complejos y fibra soluble.
Si persisten los síntomas, puede emplearse acarbosa para reducir picos de glucosa y semaglutida para restabilizar la respuesta insulínica y el vaciamiento gástrico.
Educación del paciente para prevenir miedo a comer y conductas restrictivas.
Evolución
La paciente mejoró parcialmente con las medidas dietéticas, por lo que se añadió en un primer momento acarbosa y posteriomente semaglutida con clara mejoría clínica. Gracias a esta evolución favorable, la acarbosa se ha podido suspender recientemente.
El síndrome de dumping es una complicación frecuente tras la cirugía bariátrica (aparece a las 7-12 semanas), causada por el vaciamiento gástrico acelerado. Se presenta en dos fases: una precoz, con síntomas vasomotores y gastrointestinales entre 15–60 minutos tras la ingesta, y otra tardía, caracterizada por hipoglucemia reactiva 1–3 horas después por hiperinsulinemia mediada por incretinas como GLP-1. El manejo combina medidas dietéticas (la mayoría de los pacientes experimentan mejoría progresiva en semanas o meses) y, cuando no son suficientes, fármacos como acarbosa y semaglutida. La detección y el tratamiento precoz mejoran la calidad de vida y previenen deshidratación, hipoglucemias y problemas psicológicos. En este proceso, Atención Primaria es clave, ya que realiza el seguimiento continuado, identifica síntomas tempranos, ajusta el tratamiento y garantiza un abordaje multidisciplinar esencial para la evolución favorable del paciente.