XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Atención Primaria y Servicios de Urgencias.
Mujer de 43 años que siente y ve insectos recorriendo su cuerpo.
Enfoque individual
No presenta alergias medicamentosas ni factores de riesgo cardiovascular. Consumidora de cannabis y cocaína diariamente con hábito enólico asociado. Sin tratamiento crónico actual.
Acude refiriendo que, desde hace cuatro meses, ve «bichos negros pequeños» caminando por su piel, generando orificios y penetrando en su cuerpo. Relata verlos precipitarse desde el mobiliario doméstico. Presenta el característico «signo de la caja de cerillas», aportando una bolsa hermética con una sudadera donde asegura albergar los parásitos.
A la exploración física: piel íntegra, normocoloreada, ausencia objetivable de parásitos, surcos acarinos o lesiones por rascado. La paciente señala activamente la progresión de un insecto por su pierna, la inspección revela únicamente nevus que ella identifica erróneamente como orificios de entrada.
Se solicitó tóxicos en orina, positivos para cocaína, cannabis y benzodiacepinas. Etanol sanguíneo negativo.
Enfoque familiar y comunitario
Se exploraron convivencia y posible exposición. No hubo convivientes afectados ni signos objetivos de ectoparasitosis. No se indicaron medidas ambientales para contactos.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Síndrome de Ekbom (infestación delirante secundaria a trastorno por consumo de tóxicos). Descartadas patología neurológica aguda y trastorno psicótico primario, el diagnóstico diferencial principal, dadas las manifestaciones cutáneas referidas, incluye la escabiosis y otras ectoparasitosis.
Tratamiento y planes de actuación
Se inicia risperidona, argumentando que el fármaco mitigará «el intenso estrés que esta situación le genera». Se validó el malestar sin confirmar la infestación ni confrontar la creencia. Se ofreció intervención motivacional y se aconsejó firmemente la deshabituación toxicológica.
Evolución
Se programó cita con su Médico de Familia para seguimiento clínico longitudinal, soporte empático y valoración de interconsulta a Salud Mental.
El Síndrome de Ekbom requiere un abordaje multidisciplinar (Urgencias, Atención Primaria, Psiquiatría y Dermatología). En Primaria, es vital promover la deshabituación tóxica sin confrontar directamente el delirio para no invalidar su sufrimiento. Esta alianza terapéutica empática resulta clave para lograr adherencia al tratamiento antipsicótico y asegurar la continuidad asistencial.