Comunicaciones: Casos clínicos

«Doctora, me ha salido algo en el labio…» (Póster)

Ámbito del caso

Atención Primaria.

Motivos de consulta

Lesión en el labio.

Historia clínica

Enfoque individual

Varón de 84 años, independiente para las actividades básicas de la vida diaria, índice de Barthel 100, sin deterioro cognitivo. Exfumador (IPA 40 paquetes/año), exbebedor (3 UBE/día), DM 2, HTA, DLP, trabajador de la construcción durante 40 años. Al final de consulta de revisión de su DM 2 pregunta por una lesión que describe como excrecente en el bermellón del labio inferior, pruriginosa, no sangrante, de color blanquecino-marronáceo, de semanas de evolución que se arranca con los dientes pero que al poco tiempo le vuelve a salir. Le molesta estéticamente. No fiebre, no edema ni eritema, no zonas ulceradas, no vesículas, sin puntos sangrantes activos, sin malestar general. Resto de labios resecos. 

Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas

Sobreinfección de herida en labio creando costra.

Tratamiento y planes de actuación

Se pauta tratamiento con ácido fusídico. 

Evolución

A las 2 semanas el paciente refiere leve mejoría pero persistencia. No se aprecia excrecencia por habérsela arrancado. Se pauta mupirocina e hidratación. A los 3 meses el paciente acude por otro motivo, cuenta que continúa con la lesión del labio. Se rehistoria al paciente, se crea relación entre factores de riesgo del paciente y la lesión y se decide realizar interconsulta a dermatología. Dada la lista de espera (9 meses) decide consultar con dermatólogo privado.  El paciente acude a consulta con informe de dermatólogo privado. Diagnóstico de queilitis actínica. Tratamiento: exéresis de la lesión con rebanado y electrocoagulación. Se estudia la pieza para diagnóstico diferencial con carcinoma epidermoide. No adenopatías en cadena ganglionar cervical ni mandibular. 

Conclusiones (y aplicabilidad para la Medicina de Familia)

En los factores de riesgo de lesiones malignas y premalignas cutáneas se incluyen, aparte de la exposición solar, algunos factores de riesgo cardiovaculares como el alcohol y el tabaco. Sería interesante que a nuestros pacientes con FRCV les interrogásemos por posibles lesiones en piel y mucosas sospechosas de premalignidad o malignidad. La queilitis actínica puede presentarse de múltiples formas, por lo que hay que sospecharla para poder diagnosticarla antes de que evolucione a carcinoma epidermoide. 

Comunicaciones y ponencias semFYC: 2024; Comunicaciones: Casos clínicos. ISSN: 2339-9333

Autores

Falcón Suárez, Ana
CS Escaleritas. Las Palmas de Gran Canaria. Las Palmas