XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Fiebre, alteración conductual, bradipsiquia, somnolencia
Enfoque individual
Mujer de 79 años, independiente, dislipémica e hipotiroidea que acude a la consulta de Atención Primaria acompañada por sus hijos tras presentar durante tres días fiebre de hasta 38,1ºC y empeoramiento progresivo con aletargamiento, desorientación, apatía y lentitud motora. En la exploración destaca somnolencia, bradipsiquia, ligera asimetría facial izquierda y paresia sutil en extremidades izquierdas. Ante la sospecha de proceso infeccioso agudo vs. evento cerebrovascular, se deriva al servicio de Urgencias, donde inicialmente se objetiva hiponatremia y una hipodensidad temporobasal derecha en TC cerebral. Ante la discordancia clínico-radiológica, se realiza RM cerebral que muestra afectación temporal e insular derecha, junto con una punción lumbar, con pleocitosis linfocitaria, hiperproteinorraquia y PCR positiva para VHS-1, que permite confirmar el diagnóstico de encefalitis herpética.
Enfoque familiar y comunitario
Buena red de apoyo sociofamiliar proporcionada por su marido e hijos, quienes ejercen informadores clave. Se identifican recursos adecuados, abordando los roles de cuidado, el apoyo al cuidador principal y la integración de recursos para la rehabilitación.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
El diagnostico diferencial inicial incluye ictus isquémico, encefalopatía metabólica, delirium secundario a infección sistémica e infecciones del SNC. La punción lumbar permite confirmar el diagnóstico definitivo de encefalitis herpética.
Se identifican como problemas principales la bradipsiquia residual, el desacondicionamiento físico tras el ingreso prolongado y la coordinación de la rehabilitación cognitiva y motora.
Tratamiento y planes de actuación
Tras el ingreso inicial en UCI y tres semanas de aciclovir intravenoso en Neurología, fue dada de alta con un MMSE normal pero con bradipsiquia residual. Desde Atención Primaria se asumió un seguimiento continuado en coordinación con Neurología y Rehabilitación, monitorizando estrechamente la evolución cognitiva mediante valoraciones periódicas hasta comprobar la recuperación funcional completa de las secuelas.
Evolución
Mediante el seguimiento longitudinal y las valoraciones continuadas, se logró la resolución completa de secuelas, recuperando la independencia funcional previa.
La longitudinalidad del seguimiento resulta clave para detectar y resolver secuelas cognitivas sutiles, poniendo en valor el papel de la Medicina Familiar en la continuidad de cuidados y la recuperación funcional tras el alta. La red de apoyo familiar y su conocimiento del funcionamiento basal resulta fundamental para detectar signos de alarma. La encefalitis herpética puede simular cuadros vasculares o metabólicos.