XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
La atención integral a las personas en situación de vulnerabilidad requiere una mirada que vaya más allá de la enfermedad y contemple las dimensiones física, emocional, social y relacional con el sufrimiento.
En ocasiones, la solicitud de proceso de ayuda a morir (PAM) puede aparecer en contextos en los que además de la situación clínica, existen factores que incrementan el sufrimiento de la persona.
Paciente de 52 años con tetraplejía secundaria a poliomielitis en la infancia, con una discapacidad del 86% y gran dependencia.
Acude a consulta médica para solicitar la eutanasia.
Enfoque individual
Nuestra paciente ha tenido una vida activa a pesar de su discapacidad (estudios superiores, trabajo, pareja).
Como antecedentes destacan: cáncer de mama, trombosis venosa profunda, violencia de género por parte de su expareja y dos intentos autolíticos recientes.
Enfoque familiar y comunitario
Huérfana, madre anciana. Separada, vive sola, tiene cuidadoras sólo diurnas.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Tras una escucha activa, se realiza una entrevista clínica conjunta con doctora y trabajadora social, detectándose una situación de soledad no deseada.
Ha solicitado plaza en residencia para pacientes con gran dependencia, permaneciendo en lista de espera. Se ha planteado residencia privada con venta de bienes, siendo económicamente inviable.
La prolongación de esta situación, la sensación de soledad y desprotección, hacen ver a la paciente como única salida la PAM.
Tratamiento y planes de actuación
A partir de esta valoración, se plantea una intervención interdisciplinar y se propone a la paciente intentar conseguir una plaza residencial urgentemente donde recibir los cuidados necesarios.
Evolución
Tras la movilización de todos los recursos, se consigue una plaza en una residencia.
La paciente ingresa en centro, mostrándose muy contenta con la nueva situación.
LA PAM es una herramienta disponible en nuestra sanidad para todos los pacientes con enfermedad crónica incurable. Los equipos de Atención Primaria son los encargados de la gestión de la PAM, como primer punto de contacto del paciente con el sistema.
Detrás de una PAM puede existir un sufrimiento complejo en el que interactúan factores clínicos, psicológicos y sociales.
Coordinar miradas, escuchar y conocer al paciente, compartir información y trabajar conjuntamente permite ofrecer una alternativa a un paciente en situación de desesperanza, siempre respetando su autonomía.