X Jornadas de Medicina Rural de la semFYC
2 y 3 de octubre
Atención Primaria y servicio de urgencias.
Paciente que consulta por dolor abdominal recurrente, diarrea y pérdida de peso progresiva.
Enfoque individual
Mujer de 29 años, sin antecedentes médicos de interés, que acude al centro de salud por dolor abdominal de tres meses de evolución, localizado en fosa iliaca derecha, acompañado de diarrea intermitente, cansancio y pérdida de 6 kg. Refería además episodios ocasionales de febrícula y aftas orales. No antecedentes familiares relevantes conocidos.
Enfoque familiar y comunitario
En la exploración física destacaba palidez cutánea y dolor a la palpación profunda en fosa iliaca derecha, sin signos de irritación peritoneal. La analítica inicial mostró anemia microcítica, elevación de proteína C reactiva y velocidad de sedimentación globular. Se solicitaron coprocultivos y determinación de calprotectina fecal, que resultó elevada.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Ante la sospecha de enfermedad inflamatoria intestinal se derivó a Digestivo para estudio preferente. La colonoscopia evidenció lesiones inflamatorias discontinuas y ulceraciones compatibles con enfermedad de Crohn. Las biopsias confirmaron inflamación crónica transmural.
Tratamiento y planes de actuación
Se realizó diagnóstico diferencial con síndrome de intestino irritable, enfermedad celíaca, infección intestinal crónica y apendicitis subaguda. Se inició tratamiento con budesónida y posteriormente inmunomoduladores, junto con intervención nutricional y abandono del tabaquismo.
Evolución
La evolución clínica fue favorable, con disminución de la diarrea y recuperación ponderal progresiva en los siguientes meses. El seguimiento compartido entre Atención Primaria y Digestivo permitió mejorar la adherencia terapéutica y el control de síntomas.
La enfermedad de Crohn puede debutar en Atención Primaria con síntomas inespecíficos, lo que dificulta el diagnóstico precoz. La identificación de signos de alarma como pérdida de peso, anemia y reactantes inflamatorios elevados resulta fundamental para orientar el estudio. La coordinación entre niveles asistenciales favorece un abordaje integral y mejora la evolución clínica del paciente.