5, 6 y 7 de febrero de 2026
Atención primaria
Dolor en región occipital izquierda.
Enfoque individual
Mujer de 38 años sin antecedentes de interés. Acude a su centro de salud en múltiples ocasiones describiendo dolor lacinante-punzante, localizado a punta de dedo en región occipital izquierda. Aparece al mínimo contacto con la zona, incluso impidiéndole el buen descanso nocturno ya que no puede apoyar esa zona en la almohada. Estuvo a tratamiento con AINE´s, corticoides orales y tópicos. Niega traumatismo, tampoco ha notado tumoración, aumento de partes blandas, sensación de calor ni otra clínica.
Exploración física. No eritema, no edema, no se palpan masas ni tumoraciones, no aumento de partes blandas, tampoco rubor ni calor. El dolor aparece a punta de dedo en región occipital izquierda. Exploración neurológica sin alteraciones.
Ante nula mejoría, y retraso considerable en realización de otras pruebas complementarias. Se utiliza sonda lineal de alta frecuencia de ecógrafo portátil para valorar punto de dolor.
Hallazgos ecográficos
Pruebas complementarias
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, concordancia con el hospital (en su caso)
Previo a TAC, se plantea como diagnóstico diferenciales de lesiones líticas: Tumoración benigna/maligna (granuloma eosinofílico vs metástasis) con o sin afectación intracraneal, malformación congénita o mieloma múltiple.
Juicio clínico: Granuloma eosinofílico.
Tratamiento, planes de actuación
Evolución
Neurocirugía indica seguimiento estrecho con TAC anual para descartar progresión que indicaría extirpación.Un dolor refractario a tratamiento, sin traumatismo previo, con una exploración física normal puede pasar desapercibidos en consulta. En este caso el uso de la ecografía permitió acercar a un diagnóstico diferencial de una lesión lítica, a nivel craneal, con posible pronostico tiempodependiente y potencialmente maligno. Gracias a los hallazgos se amplían estudios de preferente con TAC alcanzando el diagnostico final. Suerte para el paciente, se trata de la estirpe más benigna de la histiocitosis de células de Langerhans, que precisará seguimiento con TAC anual.