XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Pérdida progresiva de visión en ojo derecho y cefalea.
Enfoque individual
Varón de 31 años sin comorbilidades previas que presenta un cuadro de 6 meses de evolución consistente en pérdida insidiosa de agudeza visual en el ojo derecho, asociada a cefalea reciente de intensidad leve-moderada. Aportaba una exploración optométrica previa que revelaba una agudeza visual de 0,32 en OD (frente a 1 en el izquierdo) y un defecto pupilar aferente relativo (DPAR). Durante la exploración en consulta, se constata una alteración campimétrica por confrontación. Ante la sospecha de organicidad y la presencia de signos de alarma neurológica y oftalmológica, se realiza una derivación hospitalaria preferente/urgente. La RMN posterior confirma la presencia de una gran masa supraselar de 24x17 mm con compresión quiasmática.
Enfoque familiar y comunitario
El abordaje biopsicosocial resulta necesario ante la incertidumbre y ansiedad por riesgo de ceguera y repercusiones sociolaborales. Se gestiona la incapacidad temporal. Esto fortalece el vínculo terapéutico, facilitando la adaptación del paciente a su nueva situación funcional, asegurando una reinserción sociolaboral óptima.Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Quiste de Rathke con metaplasia escamosa. Presenta neuropatía óptica compresiva e hipopituitarismo subclínico postquirúrgico (déficits de GH, TSH, gonadotropinas).Diagnóstico diferencial:craneofaringioma, adenoma hipofisiario quístico, quiste aracnoideo, aneurisma arteria carótida interna.
Tratamiento y planes de actuación
Neurocirugía realiza craneotomía supraciliar con resección y descompresión óptica. Al alta, el Médico de familia asume la atención longitudinal: baja laboral, revisión de la incisión, retirada de suturas y supervisión de la pauta descendente de corticoides (hidrocortisona). Endocrinología mantiene una actitud expectante sin tratamiento sustitutivo por ausencia de clínica.
Evolución
Favorable, con recuperación visual parcial (el paciente vuelve a reconocer rostros con el ojo derecho).
Como médico de familia estamos en una posición estratégica frente a patologías intracraneales de presentación insidiosa, como el quiste de Rathke. La detección temprana de signos de alarma (red flags) y una exploración física básica, como la confrontación, son determinantes para salvar la visión del paciente. Asimismo, el seguimiento longitudinal desde el primer nivel asistencial, garantizando el soporte emocional, la monitorización analítica de los ejes endocrinos y una coordinación interdisciplinaria fluida con neurocirugía y endocrinología es clave para asegurar una atención integral y de alta calidad a largo plazo.