XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Atención Primaria.
El motivo de consulta inicial no guarda relación con el hallazgo dermatológico, detectado incidentalmente durante la exploración.
Enfoque individual
Paciente sin antecedentes de interés. Durante la exploración física rutinaria se objetiva en la espalda una pápula de márgenes irregulares y aspecto macroscópico atípico. Refiere la exéresis de un nevus en la misma localización hace 10 años. Nos apoyamos del dermatoscopio para visualizar estructuras más allá del estrato córneo y valorar con precisión la lesión, observándose un patrón sospechoso de malignidad.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Se plantea diagnóstico diferencial entre distintas lesiones cutáneas. Los hallazgos dermatoscópicos son compatibles con carcinoma basocelular (CBC), identificándose ausencia de patrón reticular, vasos arboriformes, áreas en hoja de arce y estructuras en rueda de carro sobre fondo brillante. El antecedente de exéresis previa podría explicar su aparición. Se consideran dos hipótesis descritas en la evidencia: persistencia de un tumor en colisión (nevus+CBC) no diagnosticado inicialmente, con coexistencia de dos lesiones histológicamente distintas, o desarrollo de novo de CBC sobre tejido cicatricial tras la exéresis del nevus.
Tratamiento y planes de actuación
Se deriva a Dermatología preferente, aportando la imagen dermatoscópica y el contexto clínico, para confirmación histológica y tratamiento definitivo.
Evolución
El análisis anatomopatológico confirma la sospecha de CBC. Se realiza extirpación quirúrgica programada y seguimiento posterior.
La dermatoscopia es una herramienta diagnóstica clave en Atención Primaria, ya que facilita el diagnóstico precoz de lesiones potencialmente malignas. Incrementa la capacidad resolutiva del médico de familia y agiliza la derivación a Dermatología mediante la e-consulta, permitiendo una respuesta rápida y eficiente. Su integración habitual mejora la calidad de la atención y la seguridad del paciente.
También destaca la importancia de remitir sistemáticamente a estudio anatomopatológico toda lesión cutánea extirpada, independientemente de su apariencia clínica, por el riesgo de tumores en colisión o de un CBC incipiente no sospechado durante la exéresis. Asimismo, debe sospecharse ante cualquier lesión sobre tejido cicatricial previo, por su potencial asociación con el desarrollo de carcinoma basocelular.
Se cuenta con el consentimiento del paciente para utilizar la información clínica, respetando en todo momento la confidencialidad y el anonimato.