XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Atención Primaria.
Lesión cutánea crónica en flanco derecho que ha comenzado a sangrar ante mínimos roces con la ropa.
Enfoque individual
Hombre de 80 años con antecedente de dislipemia en tratamiento con atorvastatina. Consulta por lesión cutánea de larga evolución, de crecimiento lento y progresivo, indolora, que recientemente presenta sangrado ocasional.
Antecedentes personales: Dislipemia.
Anamnesis: Lesión cutánea de años de evolución localizada en flanco derecho, sin síntomas asociados salvo sangrado reciente.
Exploración: Placa pigmentada rojo-violácea, de bordes irregulares, parcialmente costrosa y no infiltrada. La dermatoscopia mostró lesión irregular, vascularización periférica, áreas erosivas y descamación blanquecina.
Pruebas complementarias: Registro fotográfico clínico y dermatoscópico remitido mediante e-consulta al servicio de Dermatología.
Enfoque familiar y comunitario
Sin antecedentes familiares ni condicionantes comunitarios relevantes para el caso.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Ante la sospecha de carcinoma basocelular se realizó e-consulta dermatológica prioritaria. Como diagnósticos diferenciales se plantearon queratosis actínica, nevus melanocítico pigmentado, melanoma y carcinoma epidermoide. El principal problema identificado fue la aparición de signos de alarma (sangrado espontáneo) en una lesión crónica.
Tratamiento y planes de actuación
La valoración teledermatológica permitió citar directamente al paciente para exéresis quirúrgica, evitando la demora de la consulta presencial especializada.
Evolución
La anatomía patológica confirmó carcinoma basocelular superficial de tronco. Tras la exéresis completa se realizaron controles periódicos, sin evidencia de recidiva durante el seguimiento.
La e-consulta dermatológica constituye una herramienta de gran utilidad en Atención Primaria para el reconocimiento precoz de lesiones cutáneas potencialmente malignas. La combinación de exploración clínica, dermatoscopia y comunicación directa con Dermatología mejora la capacidad resolutiva del médico de familia, reduce tiempos diagnósticos y facilita tratamientos precoces, optimizando la atención al paciente.