Comunicaciones: Casos clínicos

El problema no estaba en el menú, sino en la receta (oral)

Ámbito del caso

Atención Primaria.

Motivos de consulta

Hiporexia.

Historia clínica

Enfoque individual

Hombre de 89 años con antecedentes de hipertensión arterial, dislipemia, gonartrosis e insuficiencia venosa crónica, que acude a la consulta acompañado por su hija por pérdida de apetito y disminución de la ingesta de varios meses de evolución. artrosis de rodilla y varices en miembros inferiores. No refiere fiebre, astenia, pérdida de peso significativa objetivable, ni síntomas digestivos acompañantes. Exploración física sin hallazgos relevantes: mucosas hidratadas, auscultación normal, sin edemas en extremidades inferiores. Se solicitan hemograma, bioquímica, TSH, función hepatorrenal y sedimento urinario, todos dentro de la normalidad.

Revisando la medicación crónica, destaca el uso de furosemida 40 mg/día desde hace varios años. En la historia clínica consta que fue pautada inicialmente por edemas maleolares, pero un estudio posterior por cardiología descartó insuficiencia cardíaca, atribuyendo los edemas a estasis venoso. No consta revisión del tratamiento ni planteamiento de suspensión.

El paciente refiere además alteración del gusto desde hace meses (“la comida no sabe a nada”), sin disfunción neurológica o causas ororrinolaringológicas evidentes. En consulta se aplican escalas de valoración nutricional obteniendo puntuación compatible con malnutrición.

Enfoque familiar y comunitario

Independiente para las actividades básicas de la vida diaria. Convive con su hija, quien es principal apoyo. No hay dificultades económicas ni barreras de acceso a alimentos.

Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas

Anorexia del anciano. Malnutrición leve-moderada. Posible reacción adversa medicamentosa: disgeusia secundaria a furosemida. Polimedicación inapropiada.

Tratamiento y planes de actuación

Se planifica retirada progresiva de furosemida, con educación sobre signos de alarma. Se refuerzan medidas de hidratación, alimentación fraccionada y seguimiento nutricional. Valoración posterior de la necesidad de medias de compresión para el edema venoso.

Evolución

A las 4 semanas, el paciente recupera la percepción del sabor, mejora la ingesta y aumenta 1,8 kg. Sin reaparición de edemas.

Conclusiones

Este caso destaca la importancia de la revisión periódica de los tratamientos de nuestros pacientes, especialmente en mayores polimedicados, y de considerar las reacciones adversas como causa de malnutrición. La prescripción prudente y la deprescripción son herramientas clave en Atención Primaria.


Comunicaciones y ponencias semFYC: 2026; Comunicaciones: Casos clínicos. ISSN: 2339-9333