XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Enfoque individual
Varón de 35 años, con único antecedente de dermatitis atópica. Acude por prurito anal de 7 días, sin fiebre, alteración intestinal, dolor, viajes, parásitos ni relaciones de riesgo. A la exploración presenta eritema perianal sin lesiones y tacto rectal normal, tratándose como dermatitis anal con corticoide tópico. A la semana persiste sin mejoría pese a buena adherencia; se reexplora objetivándose úlcera circular de <0,5 cm a las 12h y fisura a las 5h. Se solicita analítica completa, estudio de heces (Helicobacter pylori, calprotectina, celiaquía, parásitos, coprocultivo) y exudado perianal, con resultados negativos. Ante el fracaso de corticoides tópicos y antihistamínicos, se revisa bibliografía y se pauta doxepina con respuesta parcial, solicitando colonoscopia diferida.
Enfoque familiar y comunitario
Valoración del impacto sociolaboral y de la cronicidad de los síntomas refractarios en el bienestar del paciente en su entorno habitual.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Prurito anal crónico refractario secundario a Enfermedad de Crohn de inicio atípico.
Dermatitis de contacto, fisuras, hemorroides, infecciones de transmisión sexual, parasitosis, enfermedad inflamatoria intestinal.
Tratamiento y planes de actuación
Seguimiento estrecho. Tratamiento oral con corticoides tópicos, antihistamínicos y posterior Doxepina. Estudio mediante colonoscopia. Derivación a Dermatología y Digestivo. Pauta de budesonida 5 mg cada 8 horas indicada por el servicio de Digestivo tras el hallazgo anatomopatológico.
Evolución
Tras meses de evolución tórpida y refractaria, la colonoscopia evidencia "úlceras en íleon terminal sugerentes de Enfermedad de Crohn" (anatomía patológica: ileítis terminal inespecífica moderada). Hasta la valoración en consultas externas de Digestivo, se inicia tratamiento con budesonida oral, experimentando el paciente una mejoría espectacular y resolución del prurito anal.
La ausencia de sintomatología clásica o digestiva típica no descarta patología orgánica grave. Este caso subraya el papel fundamental de la Atención Primaria ante síntomas refractarios: mantener la vigilancia activa, reevaluar precozmente y ampliar el abanico diagnóstico más allá de la afectación local cuando el tratamiento empírico fracasa.