5, 6 y 7 de febrero de 2026
Enfoque individual
Paciente de 70 años con único antecedente relevante de TEP segmentario actualmente sin tratamiento activo.
Muy aficionado al monte consulta porque desde hace 3 días presenta un eritema en pierna izquierda que ha ido progresando. Afebril y sin otra clínica por aparatos reseñable. Refiere no se ha visto picadura ni garrapatas (se revisa siempre al volver del monte).
En la exploración buen estado general, afebril y con resto de constantes mantenidas. Presenta en la cara interna del tercio proximal de la pierna izquierda una placa eritematosa circular, con forma de diana sugestivo de eritema migrans, con edema y anillo pálido junto a un aumento de la temperatura local y dolor a la palpación. En el centro lesión puntiforme sugestiva de picadura. No adenopatías locorregionales. Revisamos resto de tegumento y no se encuentran garrapatas ni otras lesiones con puerta de entrada.
Se realiza ECG sin alteraciones. En la analítica destacan una mínima leucocitosis con neutrofilia y leve alteración de la coagulación con INR 2. Se cursa serolgoía de borrelia y rickettsia pendientes de resultado.
Enfoque familiar y comunitario
.Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Diagnóstico de sospecha de enfermedad de Lyme.Tratamiento y planes de actuación
Se inicia antibioterapia empírica con doxiciliclina por alta sospecha de enfermedad de Lyme y se cita para control con su médico de atención primaria.
Evolución
En control a la semana por su médico de atención primaria a pesar de resultados de serología negativos, se amplía la duración del tratamiento antibiótico a 15 días por persistencia de las lesiones y se programa nueva analítica control en un mes.
En próximo control se positivizan los anticuerpos de borrelia.
La enfermedad de Lyme es un problema emergente sobre todo en zonas boscosas del norte , con incremento de la incidencia por aumento de las actividades rurales.
Cabe destacar dos puntos importantes; el primero es que el diagnóstico de sospecha clínica es esencial para iniciar un tratamiento empírico precoz que evite la diseminación de la enfermedad, sobre todo en fases iniciales donde la serología puede ser negativa. Y lo segundo es la importancia de educar a la población en la autoexploración cutánea tras realizar actividades en el monte, como medida preventiva para un abordaje inicial temprano.