XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Atención Primaria.
Caso multidisciplinar
Hombre de 43 años que acude el 26/06/26 al CAP por dolor en zona pectoral izquierda de dos semanas de evolución.
Enfoque individual
Sin alergias. Alopecia androgénica en tratamiento con finasteride. Antecedentes quirúrgicos: rotura de tendón de aquiles izquierdo.
Anamnesis: Dolor en zona pectoral izquierda de 2 semanas de evolución sin traumatismo ni sobreesfuerzo previo.
Exploración física: cordón lineal, alargado y doloroso a la palpación, de trayecto venoso superficial en región anterolateral torácica de unos 30 cm. Estructura subcutánea indurada y discretamente retraída. Sin signos de infección local.
Pruebas complementarias:
Ecografía (26/06/26): vena superficial en el tejido celular subcutáneo de la pared torácica izquierda, a nivel de la línea axilar media, que se extiende desde la región axilar en sentido caudal. Calibre irregular, con segmentos de estenosis y dilatación, ausencia de compresibilidad ecográfica.
Enfoque familiar y comunitario
Buen soporte familiar.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Diagnóstico diferencial:
Juicio clínico: la exploración física junto con los hallazgos de la anamnesis y ausencia de datos sugestivos de infección, trombosis venosa profunda o lesión mamaria subyacente, orientó al diagnóstico de enfermedad de Mondor. La ecografía confirmó la presencia de trombosis de una vena superficial, apoyando el diagnóstico clínico.
Tratamiento y planes de actuación
Analgesia. Fondaparinux 2,5 mg sc 1/24 horas durante 40 días. Cita en consulta de Cirugía Vascular posterior para valorar evolución.
Evolución
ECO doppler en consulta: Arteria y vena axilar compresible, permeable sin hallazgos. Completar tratamiento. No precisa control ni de seguimiento posterior.
La enfermedad de Mondor es una entidad infrecuente y benigna, cuyo reconocimiento en Atención Primaria permite establecer un diagnóstico precoz y evitar pruebas o derivaciones innecesarias. La identificación de sus características clínicas y la realización de un adecuado diagnóstico diferencial con patología mamaria y trombótica son fundamentales en la práctica del médico de familia. El seguimiento longitudinal en Atención Primaria permite valorar la evolución y descartar la presencia de patología subyacente.