13-14-15 de noviembre de 2025
Enfoque individual
Antecedentes personales: no relevantes.
Anamnesis: hombre de 33 años, procedente de Senegal, con barrera idiomática completa, consulta en Atención Primaria por dolor abdominal epigástrico. Durante el estudio inicial se detecta infección por Helicobacter pylori (HP) y se inició tratamiento erradicador con OCA (Omeprazol-Claritromicina-Amoxicilina). Tras completarla y habiendo transcurrido 6 meses, persiste sintomatología y se confirma fracaso de erradicación, por lo cual médico de cabecera repite mismo tratamiento. Al cabo de un mes, visita urgencias por epigastralgia, con posterior reingreso por empeoramiento del cuadro, presentado dolor abdominal difuso asociado a náuseas, vómitos e hiporexia.
Exploración: mal estado general, hemodinámicamente inestable. En abdomen, ruidos hidroaéreos disminuidos, abdomen con signos de defensa.
Pruebas complementarias: ecografía no reglada: artefacto de reverberación de trayecto largo en abdomen. Radiografía abdominal simple de pie: signos compatibles de neumoperitoneo. TAC abdominal: infarto en polo esplénico anterior, ascitis severa difusa con neumoperitoneo, realce peritoneal compatible con peritonitis y probable perforación en la primera porción duodenal/píloro.
Enfoque familiar y comunitario
Paciente joven, inmigrante, con barrera idiomática completa que condicionó la comunicación y comprensión del proceso clínico, dificultando la adherencia al seguimiento.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Epigastralgia persistente con fracaso de erradicación de HP, evolución a abdomen agudo. Diagnóstico diferencial: úlcera péptica perforada, pancreatitis aguda, patología biliar complicada.
Tratamiento y planes de actuación
En urgencias se instauró fluidoterapia intravenosa, analgesia y antibioticoterapia de amplio espectro. Posteriormente, cirugía urgente con hallazgos de peritonitis biliar difusa y úlcera prepilórica perforada de 2 cm.
Evolución
Posterior a cirugía y como resultado del shock séptico con afectación multiorgánica, requiere ingreso a Unidad de Cuidados Intensivos para tratamiento multidisciplinario.
La epigastralgia es un motivo de consulta habitual en Atención Primaria, benigna en su mayoría de veces. Sin embargo, su persistencia asociada a la infección por HP y la presencia de signos de alarma, debe ser estudiada y tratada adecuadamente, especialmente si es que existe un fracaso del tratamiento, teniendo en cuenta también los criterios de derivación para que se realice de manera oportuna, dada la alta posibilidad de complicaciones graves como la úlcera péptica perforada.
Los factores como las barreras idiomáticas y culturales pueden retrasar el diagnóstico y la adherencia terapéutica, lo que resalta el papel integral del médico de familia en el abordaje de pacientes vulnerables.