XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Enfoque individual
Mujer de 47 años con antecedentes de hepatitis autoinmune desde 2023 en tratamiento con azatioprina, que acude por nódulos eritematosos y dolorosos en región pretibial de ambas piernas. No presentan ulceración ni supuración ni fiebre ni tiene antecedentes familiares de enfermedad inflamatoria intestinal. No signos de artropatía. Ante la sospecha de eritema nodoso, se pauta prednisona 30 mg en pauta descendente y se interconsulta a Dermatología para valoración. Se realizan biopsias donde se confirma el diagnóstico. A los 2 meses de la resolución de brote, acude por ojo rojo unilateral con intensa fotofobia y artralgias inflamatorias difusas, por lo que se decide derivar a urgencias ante la sospecha de uveítis anterior (la cual, se confirmó) y preferentemente a Reumatología para despistaje ante cuadro de artralgias inflamatorias, uveítis anterior y eritema nodosoEnfoque familiar y comunitario
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Se solicitó una analítica, previa a la cita desde AP, donde presentó ANAs positivos (ya conocidos), PCR en rango y Factor Reumatoide negativo. VSG ligeramente elevada. Transaminasas e iones en rango. Además, de una radiografía de tórax, sin alteraciones significativas, para despistaje de Tuberculosis.En Reumatología, se amplió el estudio con quantiferon, negativo; ECA elevada y demás anticuerpos negativos.
D/D: Sarcoidosis, Tuberculosis, Behçet; EII
Tratamiento y planes de actuación
Ante la sospecha de sarcoidosis extrapulmonar, decidieron iniciar prednisona en pauta descendente a dosis mínima eficaz e hidroxocloroquina.Evolución
Buena evolución. Pendiente del TAC tórax para valoración de biopsias de confirmaciónLa sarcoidosis es una enfermedad inflamatoria sistémica de origen desconocido caracterizada por la acumulación de granulomas. Aunque puede manifestarse en cualquier órgano del cuerpo, afecta de forma predominante a los pulmones y a los ganglios linfáticos del tórax.
Tiene una mayor incidencia entre los 20 y 60 años, afectando ligeramente más a mujeres. El diagnóstico de la sarcoidosis es complejo y requiere descartar otras patologías mediante pruebas de imagen y la confirmación a través de una biopsia de los tejidos afectados.
Este caso refuerza el papel de la atención primaria en la detección precoz de enfermedades sistémicas. El seguimiento longitudinal y la valoración integral permitieron relacionar síntomas inicialmente aislados y orientar la entidad para el diagnóstico definitivo.