XXXVI Congreso de la semFYC – A Coruña
del 9 al 11 de junio 2016
Enfoque multidiscipplinar, la sospecha diagnóstica se realiza desde AP, mientras que la confirmación diagnóstica se realiza en ámbito hospitalario. Seguimiento tanto en AP como en Atención Hospitalaria
Caso multidisciplinar.
El motivo de la primera consulta y de las consulta sucesivas fue dolor abdominal recurrente. No signos de alarma salvo la reiteración de la demanda médica.
Enfoque individual
Antecedentes personales: Rinitis alérgica crónica por atopia a ácaros y olivo. Hábito estreñido.
Anamnesis: Varón 16 años que acude en varias ocasiones a consulta en un periodo de tres meses, por dolor abdominal que asocia a sensación de ardor después de las comidas. Niega historia de pérdida de peso,deposiciones patológicas, ingestión de alcohol, AINEs u otras drogas.
Exploración: Lesión eccematosa en labio superior recurrente, OTL: rinitis sin otros hallazgos de interés. Leve dolor a la palpación en mesogastrio. Resto de exploración normal.
Pruebas complementarias:incialmente se solicita analítica de sangre, revela una eosinofilia que va incrementándose en las siguientes analíticas hasta alcanzar un máximo de 2200 eosinófilos, junto con elevación de IgE en cifras de 750 en estudios posteriores. Resto de analítica normal. Se realizó estudio de celiaquía, alergia alimentaria, VIH, parásito en heces, todas con resultado negativo.
Enfoque familiar
Familia nuclear integra, en la etapa IIb formada: padre, madre, hermano de 4 años y el pacientes.
Único acontecimiento estresante conocido seria la nueva etapa laboral por la que pasa su madre, que fue despedida de su empleo por reajuste de plantilla el año pasado.
Desarrollo
Ante dolor abdominal recurrente en paciente adolescente con antecedentes de atopia y elevación de eosinofilos y IgE, se sospecha que pudiera existie una gastritis eosinofílica que es finalmente confirmadoa histológicamente mediante biopsia.
Tratamiento
En un principio, tratamiento dietético; posteriormente prednisona.
Evolución
El paciente no respondió al tratamiento dietético y se le asoció prednisona durante 2 semanas con clara mejoría clínica. Posteriormente se produce recaida tras la retirada de la prednisona y actualmente hemos retomado el tratamiento con prednisona a dosis de 20-40 mg/día que mantendremos durante algunos meses.
Aunque es una enfermedad poco frecuente, la aplicabilidad de este caso en la Medicina de Familia radica en la importancia de poder tener otra posibilidad diagnóstica en el dolor abdominal recurrecnte.