XXXIV Congreso de Comunicación y Salud
20-21-22 de Marzo de 2025
El 77,7% de los encuestados niegan ser gordofóbicos. Pese a ello el 92,9% reconocen haber podido usar lenguaje estigmatizante, el 85,3% asocia la obesidad con la palabra culpa, y el 53,6% acepta tener prejuicios con los pacientes gordos.
Por otro lado, más de la mitad de los profesionales usan herramientas en la consulta diaria, como el seguimiento de peso anual y el IMC, que no han demostrado aportar beneficio en el seguimiento de los pacientes. Y solamente el 9,8% de los encuestados abordan el tema del peso tras que el paciente pregunte directamente, y hasta el 33,9% menciona la gordura como problema, aunque no tenga relación alguna con el motivo de consulta.
La gordofobia es una forma de violencia estructural y simbólica, y como tal las personas que componen la sociedad participan de ella. Los médicos y enfermeros no somos una excepción, y eso hace que perpetuemos comportamientos en consulta que impactan directamente en la salud de las personas gordas.
En la encuesta solamente un 12,5% afirma haber recibido formación específica para el manejo del paciente con sobrepeso, pese a que más de la mitad de la población adulta en España presenta exceso de peso, ya sea en forma de sobrepeso u obesidad.
Es fundamental la formación en sesgos y enfoques no centrados en el peso para mejorar la salud de los pacientes (al 59,8% de los encuestados les gustaría recibirla), entre otras posibles propuestas de mejora como el cambio en la comunicación clínica, e inclusión de otros indicadores de salud más allá del peso y/o IMC.