5, 6 y 7 de febrero de 2026
Gonalgia e impotencia para la bipedestación.
Enfoque individual
Mujer de 31 años sin antecedentes de interés, que presenta caída con eversión de pie derecho. Tras ello, impotencia para la bipedestación con dolor en muslo y rodilla derecha.
Exploración rodilla derecha: dolor a la palpación de interlinea articular externa, cajones y maniobras meniscales negativas, varo forzado ligeramente positivo, flexo-extensión completa, edema e inflamación. Ante la sospecha de lesión de ligamento colateral lateral se realiza ecografía.
Hallazgos ecográficos
Ecografía de rodilla. Compartimento lateral: imagen anecoica/hipoecoica 10x5mm en zona proximal de ligamento colateral lateral, sugestivo de rotura parcial. Compartimento posterior: imagen anecoica 20x30mm sugestivo de quiste de Baker. No otras alteraciones ecográficas.
Pruebas complementarias
RMN de la rodilla (3 semanas después): degeneración mixoide de cuerno posterior de menisco interno y ligero engrosamiento de LCL con hipointensidad de señal, sugestivo de rotura intersticial subaguda de ligamento colateral lateral.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, concordancia con el hospital (en su caso)
Esguince grado moderado del ligamento colateral lateral de la rodilla derecha.
Tratamiento, planes de actuación
Aunque la RMN es la prueba de elección, al tener un diagnóstico clínico y ecográfico se decidió comenzar de manera precoz con rehabilitación. Uso de rodillera con flejes laterales y liberación de la rótula.
1ª semana: reposo, frío local, AINEs y diatermia.
2ª semana en adelante; ejercicios de fortalecimiento muscular diarios, combinados con diatermia, electropunción y terapia manual. Aumentando la carga de manera gradual.
Evolución
La paciente comenzó con fisioterapia a la semana de la lesión trabajando diariamente fortalecimiento muscular para la estabilización de la rodilla. A las 2 semanas se pudo incorporar a trabajar y a las 3 semanas caminaba y usaba escaleras sin ayuda de muletas. Al mes se encontraba recuperada para su actividad habitual y a las 6 semanas comenzó a practicar deporte de manera gradual.
La disponibilidad de la ecografía nos permitió realizar un diagnóstico temprano para poder comenzar a trabajar en la recuperación de la lesión cuanto antes, consiguiendo una reincorporación laboral precoz y una recuperación rápida. Evitando el retraso de la rehabilitación que afectaría a la pérdida de masa muscular y al tiempo de recuperación. De esta manera la paciente pudo volver cuánto antes a su actividad cotidiana.