XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Varón de 80 años que consulta por episodios recurrentes de mareo y vértigo, con empeoramiento tras el inicio de tratamiento con parches transdérmicos de nitroglicerina. Posteriormente presenta una caída secundaria a un nuevo episodio de inestabilidad, con fractura pertrocantérea de fémur izquierdo.
Enfoque individual
Paciente pluripatológico con antecedentes de cardiopatía isquémica revascularizada. Se encontraba en estudio por Cardiología por dolor torácico crónico tras una prueba de esfuerzo no concluyente, iniciándose tratamiento vasodilatador. Desde Atención Primaria se encontraba en estudio por estos episodios vertiginosos de un año de evolución.
Enfoque familiar y comunitario
Paciente con seguimiento longitudinal por vértigos, lo que permitió contextualizar la evolución de la sintomatología más allá del episodio agudo. La continuidad asistencial facilitó la integración de la información y evito atribuir los síntomas exclusivamente a un efecto adverso farmacológico.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Inicialmente se consideró un efecto adverso secundario al tratamiento con nitroglicerina debido a la relación temporal con el inicio del fármaco. En una nueva valoración se evidenció una marcada diferencia de presión arterial entre ambos miembros superiores (138/71 mmHg frente a 90/70 mmHg), orientando hacia una estenosis de la arteria subclavia izquierda confirmado por angio-TC de troncos supraaórticos. Se planteó inicialmente un síndrome de robo de la subclavia, posteriormente descartado al no demostrarse inversión del flujo vertebral.
Tratamiento y planes de actuación
Valoración especializada por Cirugía Vascular y seguimiento compartido desde Atención Primaria, con control de factores de riesgo cardiovascular y vigilancia de la evolución clínica. La fractura pertrocantérea fue tratada mediante osteosíntesis con clavo endomedular.
Evolución
El proceso diagnóstico se completó tras la reevaluación realizada en Atención Primaria, identificándose una enfermedad vascular significativa como causa de una sintomatología crónica previamente no filiada.
La continuidad asistencial y el conocimiento longitudinal del paciente constituyen herramientas diagnósticas esenciales en Atención Primaria. La visión integral del médico permite evitar sesgos diagnósticos.