XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
El objetivo de esta infografía dirigida a pacientes es explicar de forma sencilla qué alimentos conviene evitar cuando hablamos de una dieta baja en sodio
El sodio oculto es el sodio que la industria alimentaria añade a los productos procesados y ultraprocesados, y que no percibimos al sabor o que no asociamos directamente con la sal. La mayor parte del sodio que consumimos a diario proviene de esta fuente invisible y no del salero de la mesa.
Con una breve explicación de la infografía, los pacientes entienden que es lo más útil para mejorar sus cifras de tensión arterial es evitar los ultraprocesados.
Pero comer con poca sal no tiene que privarnos del sabor de los alimentos. Por eso la parte inferior de la lámina comenta diversos trucos para potenciar los sabores y hacer la dieta “menos triste”.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que los adultos consuman menos de 5 gramos de sal al día. Sin embargo, la mayoría de la población consume el doble.
El consumo excesivo de sal favorece el desarrollo de hipertensión arterial, causando un 60% de los accidentes cerebrovasculares y el 40% de las enfermedades del corazón. Por otra parte, en las personas con enfermedades cardiacas, hepáticas (como la cirrosis) y renales el consumo excesivo de sal produce retención de líquidos y descompensaciones.
Reducir la ingesta de sodio es una de las medidas más costo-eficaces para mejorar la salud. La OMS estima que se podrían evitar más de dos millones de muertes al año con un consumo reducido de sal.