XLVI Congreso de la semFYC - Las Palmas
5, 6 y 7 de noviembre 2026
Enfoque individual
Historia clínica:
- Antecedentes médicos: no alergias medicamentosas, no hábitos tóxicos, luxación de hombro izquierdo, rosácea.
- Medicación: No refiere.
Exploración física:
Tumefacción redondeada cervical anterior izquierda, bien delimitada de 1 cm de diámetro aproximadamente. Consistencia elástica y no adherida a planos profundos, no dolorosa a la palpación, y que se moviliza con la deglución.
Pruebas diagnósticas:
La ecografía clínica realizada en la consulta mostraba un nódulo anecoico en lóbulo tiroideo izquierdo de aproximadamente 12x9 mm (más ancho que alto) con márgenes regulares, sin calcificaciones aparentes, vascularización central ni extensión extratiroidea, y sin signos ecográficos de alto riesgo.
Enfoque familiar y comunitario
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
Diagnóstico diferencial: adenopatía, nódulo tiroideo, lipoma, quiste tirogloso, absceso cervical.
Tratamiento y planes de actuación
Se solicitó analítica de sangre con perfil tiroideo y se derivó al paciente para realizar una ecografía de tiroides reglada.
Evolución
Analítica de sangre: sin alteraciones, con TSH 2,76 y anticuerpos anti-tiroglobulina 1,15 y antitiroperoxidasa 0,41.
Ecografía tiroidea reglada: Nódulo tiroidal izquierdo localizado en el margen anterior y medial del LTI, de aspecto quístico con contenido sólido isoecogenico a la periferia (TIRADS 3), sin señal doppler de dimensiones aproximadas de 12,5x9x14mm. A valorar evolutivamente crecimiento del nódulo i control en 12-48 meses.
La patología tiroidea incipiente supone un reto diagnóstico en los estadios iniciales hasta que no hay manifestaciones clínicas. Los nódulos tiroideos son frecuentemente asintomáticos, pero pueden resultar ser malignos entre 10-15%, por lo cual es necesaria una evaluación diagnostica. El uso de POCUS (Point-of-Care Ultrasound) o ecografía clínica es muy útil para hacer un screening inicial en la consulta. En este caso sirvió para reclasificar la masa cervical y pedir pruebas complementarias de manera más dirigida y eficiente. A pesar de su buen rendimiento, se trata de una prueba que depende del operador y de la formación de este, reforzando la importancia de la formación en ecografías y su uso también en patología de cabeza y cuello.