XXXV Congreso de Comunicación y Salud
7, 8 y 9 de mayo 2026
Atención domiciliaria.
«Doctora, no puedo dar ni un paso».
Enfoque individual
Asistimos como Unidad de Atención Familiar al domicilio de la paciente.
Mujer de 73 años, exfumadora y bebedora habitual, insuficiencia cardiaca y EPOC graves, así como arteriopatía periférica severa en miembros inferiores, con isquemia crítica, componente infeccioso y dolor intenso, desestimada para revascularización por parte de Cirugía Vascular.
A nuestra llegada, la paciente está consciente y orientada, clínicamente frágil, con alto riesgo de sepsis, necesidad de cuidados continuados e indicación de ingreso hospitalario.
Al explicarle que, dada su situación clínica, cumple criterios de ingreso hospitalario, la paciente se pone muy nerviosa y verbaliza con claridad que su deseo es quedarse en casa y, bajo ningún concepto, ir al Hospital.
Enfoque familiar y comunitario
La paciente no tiene familiares cercanos a ella y convive, por necesidades económicas, con unos «compañeros de piso», los cuales aseguran su acceso a agua, alimentos, y aseo en cama.
Juicio clínico, diagnóstico diferencial, identificación de problemas
El criterio clínico frente a la decisión del paciente.
Tratamiento y planes de actuación
Tras explicarle con palabras cercanas su situación actual, respetamos su decisión, dado que la paciente se encuentra en plenas facultades cognitivas, y en todo momento expresa de forma clara su deseo de permanecer en su domicilio.
Evolución
Contactamos con la Unidad de Cuidados Paliativos, quien nos brinda soporte y ayuda en el manejo ambulatorio con enfoque paliativo.
Este caso nos pone delante la dificultad de gestionar la toma de decisiones compartidas cuando, por un lado, está la situación clínica de gravedad, con unas indicaciones claras, y, por otro lado, los valores, deseos y creencias de la persona, los cuales debemos escuchar y respetar, por encima de ninguna otra cosa.